(Nuevos Primero)
|
| 16-Nov-2010 17:06 |
| SoloJ |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
Gracias tesorito.
|
| 16-Nov-2010 16:08 |
| La Tesorito |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
Cita:
Iniciado por SoloJ
Allí bajo mis ojos, pude contemplar con estupor como mi padre yacía en el suelo con una mano en el pecho y la cara desencajada. Parecía que un infarto había acabado con precisión, con una vida dedicada al bienestar de los suyos.
Intenté tocarle pero fue en vano, mi cuerpo retrocedió el camino viajado, a una velocidad que me hizo perder la consciencia.
|
Me has recordado de una canción que me encantaba cuando era puber...
"Por la mañana lo vi casi transparente, pasé mi mano sobre su rostro... pero no lo toqué y por la tarde sabía que no lo volvería a ver..."
En fin, buenos los cuentos Javis....
Saludos
|
| 16-Nov-2010 16:01 |
| Emi |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
jajajajajajajj  
|
| 16-Nov-2010 15:59 |
| SoloJ |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
Cita:
Iniciado por Emi
¿puede ser que relatés algo sobre un perro boxer inteligente llamado Tucho?
 Decí que si.. mirá que ahora soy heavy - jodida!
|
xDDDDDD, vale, voy a ponerme manos a la obra.
La nueva historia se llamará. "Un boxer inteligente llamado Tucho".
|
| 16-Nov-2010 15:57 |
| Emi |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
¿puede ser que relatés algo sobre un perro boxer inteligente llamado Tucho?
Decí que si.. mirá que ahora soy heavy - jodida!
|
| 16-Nov-2010 15:43 |
| SoloJ |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
Cita:
Iniciado por Jacky
Me ha gustado mucho... 
|
Gracias, ya iré subiendo mas.
|
| 16-Nov-2010 15:38 |
| Jacky |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
Me ha gustado mucho...
|
| 16-Nov-2010 15:36 |
| Emi |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
1Emi: Pésima.
2Emis: Regular.
3Emis: Distinguido.
4Emis: Excelente.
5Emis: Sobresaliente 
|
| 16-Nov-2010 14:03 |
| Emi |
Respuesta: MiniRelato: El músico.
Ohhhhh... músico premonitor.... o_Ó.. Le doy....
4Emis
|
| 16-Nov-2010 13:50 |
| SoloJ |
MiniRelato: El músico.
Paseaba por la calle absorto en mis pensamientos, cuando la música que emanaba de un callejón contiguo atrajo mi atención.
Un violinista improvisado, tocaba una pieza que no pude reconocer, sin embargo envolvió mi cuerpo como si de una capa de sonido se tratara. La música penetraba en mis oídos, resonando en mi cabeza, doblando mi consciencia. Pude ver como me elevaba por encima de mi cuerpo, dejando aquel callejón y la ciudad que lo rodeaba, abajo en la lejanía.
Imbuido con mi nuevo poder, decidí ponerme en marcha y volar por encima de la ciudad. El aire fluía alrededor de mi cuerpo y la velocidad comenzó a causarme vértigo.
Decidí visitar sitios jamás soñados y pasé horas curioseando por los rincones mas secretos con la nueva perspectiva que mi nueva condición me proporcionaba.
Después de vagar durante horas, decidí visitar el lugar donde nací, y sobrevolé por encima de mi antiguo barrio, deslumbrado por las luces de las farolas. Me introduje por una ventana abierta en la casa de mis padres, y recorrí la casa en busca del salón.
Allí bajo mis ojos, pude contemplar con estupor como mi padre yacía en el suelo con una mano en el pecho y la cara desencajada. Parecía que un infarto había acabado con precisión, con una vida dedicada al bienestar de los suyos.
Intenté tocarle pero fue en vano, mi cuerpo retrocedió el camino viajado, a una velocidad que me hizo perder la consciencia.
De repente allí estaba otra vez en el callejón, tirado en el suelo boca arriba intentando incorporarme, en el centro de un grupo de gente que se afanaba por ayudarme. Consternado, intenté llamar por el móvil a mi padre para averiguar si aquella pesadilla había sido real, pero después de esperar varios tonos, desistí.
Cogí un taxi y me dirigí a casa de mis padres con toda la prisa que pude comprar por un puñado de dinero. No tenía llaves y decidí llamar al timbre hasta que al final mi padre sobresaltado me abrió la puerta preguntándome que cual era la urgencia.
Pude respirar tranquilo y estuvimos un buen rato tomándonos café, riéndonos de aquel episodio absurdo que acababa de ocurrir. No tardé mucho en olvidar lo sucedido, los días pasaron con tranquilidad y rapidez.
Al cabo de unos días, recibí la llamada desesperanzada de mi madre.
|
|