> Foros de Temas de Amor > Foro General sobre Amor > Aferrarse desesperadamente a amigos...
 
Tema: Aferrarse desesperadamente a amigos... Responder al Tema
Tu Nombre de Usuario:
Mensaje:

Opciones Adicionales
Otras Opciones

(Nuevos Primero)
08-Jun-2019 16:48
Aimizu
Respuesta: Aferrarse desesperadamente a amigos...

Ayer me llamó y estuvimos hablando media hora xD
Últimamente hablamos mucho, anteriormente no hablábamos casi nada por los mensajes del telefono (yo nunca he hablado con nadie por teléfono o con whattsup).
Me dijo que le haria ilusión que fueramos yo y mi hermano a la jura de bandera en julio (cuando termina su preparacion militar antes de ir al destino) y habamos de otras cosas.
Me puse muy contento, realmente valoro mucho nuestra amistad y no quiero perderla. Creo que estoy un poco obsesionado, tengo celos de sus compañeros de trabajo, incluso ha llegado a decir que ya los considera como hermanos... (tambien es verdad que están en el ejército y allí el compañerismo es muy importante) algo que tardó bastante en decirnos a mi y a mi hermano.
¿Alguna opinión o consejo? Nunca he sido tan posesivo con los amigos.
¿Cuál es realmente la diferencia entre los amigos de toda la vida y los del trabajo?
04-Jun-2019 10:14
Aimizu
Aferrarse desesperadamente a la amistad...

Buenos días. Como este hilo será bastante largo, lo dividiré en varias secciones. Si os parece mucho podeis saltaros el punto 3, 4 y 5.

1. ¿AMISTAD O AMOR?
Este tema está relacionado con el último que publiqué. Tras un tiempo de meditación, creo que he llegado a la conclusión de que no era amor lo que sentía por mi amigo íntimo. Una vez leí una frase que decía que perder a un mejor amigo de verdad es tan duro y brutal como perder a un amor, o incluso más. Especialmente cuando hay muchos años de amistad, muchas risas compartidas, llantos, sueños, buenos y malos momentos... Nunca crei que lo experimentaría pero creo que ahora me estoy dando cuenta de que es muy real.
Creo que lo que tenía en el post anterior era simplemente miedo a perder a alguien tan importante en tu vida, a un amigo muy íntimo, muy importante para mi. Es casi como perder a un hermano. La verdad es que estos últimos meses han sido bastante difíciles y la noticia de su partida me dejó bastante triste y confundido, cuando en verdad debería haberme alegrado por él. Una parte de mi estaba feliz y la otra estaba muy triste.


2. MI FORMA DE AMISTAD: BARRERAS Y DEPENDENCIA
Para empezar, yo soy una persona que me cuesta mucho (MUCHO) coger confianza con los demás, tardo años literalmente en hacer amigos de verdad, en coger confianza. Romper esta barrera de la confianza no es fácil, pero una vez hecho soy una persona muy íntima e incondicional con estas personas. A partir de este momento, mi relación con estas personas es casi de dependencia.
A lo largo de mi vida he tenido muchos amigos, pero pocos han conseguido derrumbar esta barrera de miedos e inseguridades: cuatro para ser exactos. Los tres amigos anteriores con los que conseguí destruir esta barrera me fallaron de algún modo u otro. Empezamos a separarnos y empezaron a distanciarse cada vez más. Pero en cierto modo no me afectó tanto, pude reponerme perfectamente de ello.
No obstante con éste último amigo creo que es diferente. Por todo lo que me ha demostrado todos estos años, me he sentido sinceramente importante para un amigo. Creo que antes esto no era tan así.


3. PRIMEROS AÑOS DE AMISTAD:
Él era un amigo de la infancia, compartimos dos cursos en primero y segundo de primaria (teníamos 6 y 7 años).
Nos juntábamos él, yo y mi hermano gemelo. Este amigo estaba encantando con nosotros, nos adoraba. De hecho creo que él nos consideraba mas amigos que nosotros a él, aunque suene irónico y cruel. Mi madre dice que cuando iba al recreo para vernos, él se le acercaba corriendo y le decia "Yo quiero estar siempre junto a ellos. Siempre siempre". A partir de tercero nos distanciamos, porque caímos en clases diferentes (el nefasto sistema de cambio de clases que hay en mi país, cada dos años se cambia de clase y de compañeros, lo que me ha hecho perder muchas buenas amistades a lo largo de mi vida).
Él quedó bastante triste, según le contaba su madre a la mía. El caso es que no volvimos a saber nada de él hasta que teníamos 17-18 años, más de 10 años después. Mientras tanto, él estuvo en diferentes clases, y en diferentes institutos. Él lo pasó bastante mal en el instituto por lo que nos contó después. Por ese entonces tuvo otros amigos, pero nunca llegó a encajar con ellos. No le gustaba ir de fiesta ni salir a liarla por ahí. Estaba harto de tener que llevar todos los fines de semana a sus amigos borrachos a sus casas. Su madre decía a la mía que llevaba años sin salir a penas con nadie, que estuvo muy raro hasta que empezó a quedar con nosotros. Al principio se pegó más a mi hermano gemelo ya que coincidieron en clases de artes marciales y ambos repitieron segundo de bachiller. Literalmente, él salió de la nada. Después de 10 años empezó a contactarnos. Unas cabalgatas nos escribió por si queríamos quedar y salir con él. Para mí no era más que un extraño, y yo ya tenía mis amigos desde hace años (dos de los más íntimos que he tenido jamás).

Yo al principio no le hacía mucho caso, pasaba bastante de él, quería seguir saliendo con mis otros amigos, fui bastante duro con él. Era también por lo que he dicho, la barrera estúpida que me pongo a la hora de hacer amigos, lo mucho que me cuesta coger confianza con los demás... En general siempre he creído que él se ha portado mucho mejor con nosotros que yo con él, desde siempre. En muchas de estas primeras interacciones injustas con él muchas veces vi dolor en sus ojos. No obstante él no dejó de intentarlo. Y nunca me reprochó nada. También mencionar que él nunca ha tenido un gesto malo con nosotros, sino todo lo contrario. Creo que es el amigo más sincero y desinteresado que he tenido o tendré jamás. Mucho más noble que ningún amigo que jamas haya tenido. Aún no entiendo como pudo tener tanta paciencia conmigo. Al principio no supe valorar su amistad y sus buenas intenciones, y es algo de lo que me arrepiento profundamente.


4. COGIENDO CONFIANZA:
Cuando ellos terminaron Bachiller nos fuimos a vivir juntos a una ciudad donde los 3 estudiábamos en la Universidad. Él en un principio quería irse a otra ciudad más cercana, pero cuando se enteró que nosotros iriamos a otra, cambio de destino para venirse con nosotros. Allí es cuando nos volvimos inseparables. Íbamos a todos lados juntos, salíamos juntos, vimos muchísimas películas y series juntos... En general conectamos muy bien. Él le decía a su madre que nosotros éramos sus mejores amigos, como hermanos para él. La barrera se rompió fácilmente durante este tiempo.
Él desde este momento siempre ha contado con nosotros, y nosotros con él. Como cuando se quedó tirado porque se le averió el coche y nos llamó para que lo recogiéramos, o siempre que necesita cambiar dinero me lo pide a mí y no a otros de nuestro grupo de amigos. Ya quedamos básicamente todos los fines de semana... para ir al cine, para dar un paseo, etcétera.
El problema vino cuando aprobó las oposiciones...


5. EL EJÉRCITO.
Su sueño desde pequeño siempre fue entrar en el ejército de tierra. Este año por fin lo consiguió tras haberlo intentado tres veces. Él nos escribio corriendo para darnos la noticia. Cuando me llamó y me lo dijo, me quedé bloqueado. Una parte de mí estaba feliz por él, pero la otra, más egoísta, estaba muy triste. Creo que incluso se noto mi tristeza durante aquella conversación. Era un sentimiento agridulce.
Desde que se fue la semana pasada (tiene un destino bastante lejos) he estado bastante extraño, no soy el mismo. Estoy triste, sin ganas de nada, me está afectando más de lo normal, más de lo que deberia. No puedo dejar de pensar en nuestra amistad en el futuro, si el distanciamiento la destruirá como hizo anteriormente con los otros tres grandes amigos que tuve... Por ahora estoy bien porque él dice que va a venir todos los fines de semana, pese a que tiene que hacer 5 horas de viaje desde su destino hasta mi ciudad.

6. MIS MIEDOS. ¿AMISTAD POSESIVA?
Tengo muchos miedos. Que se distancie de nosotros, que nuestra amistad se deteriore, que haga nuevos amigos y nos dé de lado...
También me siento mal porque siento un poco de celos de sus nuevos amigos y compañeros del ejército. Creo que me estoy obsesionando un poco con el tema. Esto es lo que peor lo llevo. ¿Y si congenia demasiado bien con los del ejército, con quien comparte sueños y aspiraciones? Creo que es una obsesión tóxica y posesiva que no puedo quitarme de la cabeza y me gustaría. No quiero que deje de considerarnos como sus mejores amigos. No quiero perder a este a quien considero mi hermano, como ocurrió en el pasado con los otros tres. No a un amigo tan sincero, noble y desinteresado desde el primer día de nuestra amistad. Creo que no he valorado lo que he tenido hasta que lo he "perdido". Pese a que él sigue escribiéndonos por teléfono y quedando con nosotros cada fin de semana, tengo muchos miedos e inseguridades. Probablemente hará su vida en su nuevo destino, y nuevos amigos, y nosotros tendremos que hacerla en otros lugares. Quizá no podremos ser amigos para siempre siempre, como cuando soñábamos cuando eramos a penas unos mocosos de 6 años...

¿Creéis que me he aferrado demasiado a la nostalgia? ¿Vivo demasiado en el pasado? ¿Qué me recomendáis?


-