(Nuevos Primero)
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| 29-May-2015 13:54 |
| Jordi321 |
Respuesta: Carme, cuanto te echo de menos
Permitidme que, después de la introducción, continúe con mi relato.
Mi atracción por Carme no pasó desapercibida, ni por ella, ni por mis amigos. De camino al instituto no dejé de consultar a Nando buscando obtener la máxima información acerca de Carme. Tan solo supe que vivía a pocos metros y que, como compañera de clase de Isa, su hermana, iban muy a menudo juntas a su instituto. Atisbando mi interés me emplazó a consultar a Isa, como así ocurrió.
La cuestión es que Isa, haciendo alarde de su condición de Cupido, consiguió despertar el interés de Carme hacia mi.
Durante la siguiente semana, Carme asistió diariamente a casa de Nando e Isa, por lo cual me sentí muy ilusionado. Sabía que la atracción era mutua y yo, que me consideraba tan poca cosa, sentía un bienestar interior que seguro que a vista de los demás incluso modificaba mi comportamiento.
Por fin llegó el 21 de Noviembre de 1985, fecha de nuestra primera cita. Debían ser cerca de las siete de la tarde cuando fui a recogerla a la salida de su instituto, desde donde nos dirigimos a una especie de Pub (antes se llamaban así). El local se llamaba "KOALA" y debo reconocer que se trataba de un cuchitril sin ningún encanto pero que nos ofreció la oportunidad de estar a solas.
A las 20:30 llegó nuestro primer beso. A esta hora se iniciaba una nueva etapa de mi vida, la que después he catalogado como el único periodo feliz de mi vida.
Dejadme que os hable de mi; Soy el menor de una familia escandalosamente numerosa, lo que obligó a mis progenitores a dedicar demasiadas horas al día a ganar el sostén. En casa nunca faltó nada pues por fortuna las cosas iban bastante bien (eran otras épocas). Ser el pequeño no significa ser el mimado, sino "otro mas". Quizá mis padres erraron, porque eche de menos un poco del calor paterno que mis hermanos habían recibido. Unos padres permanentemente atareados se cuidaron de que jamás me faltara nada, pero me faltaron ellos.
Y esta fue (creo yo), la razón por la cual nunca me sentí tan importante como mis amigos y compañeros, los cuales solían hacer actividades acompañados por sus padres.
Llevarme a una escuela del Opus Dei, en la cual nunca me integré, solo enfatizó mi baja autoestima.
Por el contrario, Carme era hermosa, cualquier chico de mi edad se pelearía para ganar su amor. Y, aunque extraño, se fijó en mi.
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| 29-May-2015 11:15 |
| luchanadj |
Respuesta: Carme, cuanto te echo de menos
¿1985?

McFly no te metas en problemas, ¡no toques nada del pasado!
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| 28-May-2015 22:36 |
| Lipsett |
Respuesta: Carme, cuanto te echo de menos
Si lo escribe aqui tiene pinta de que acabó bien la cosa 
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| 28-May-2015 21:41 |
| Lovemaker |
Respuesta: Carme, cuanto te echo de menos
Lo que el viento no se llevó
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| 28-May-2015 19:28 |
| Incitatus |
Respuesta: Carme, cuanto te echo de menos
Me parece que voy a ir preparando los pañuelos.....
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| 28-May-2015 19:17 |
| dadodebaja40663 |
Respuesta: Carme, cuanto te echo de menos
Y como siguió todo?
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| 28-May-2015 18:51 |
| Jordi321 |
Carme, cuanto te echo de menos
Cierro los ojos y me remonto a un ya muy pasado 15 de Noviembre de 1985. Son cerca de las dos del mediodía y me encuentro, como hago desde el inicio del curso, en casa de mi amigo Nando. Allí nos juntamos unos cuantos compañeros de clase mientras esperamos que llegue el momento de ir a estudiar. Somos jóvenes y hemos establecido la casa de Nando como cuartel general, allí charlamos, reímos y nos lo pasamos bien.
Un viejo aparato de radio está estropeado, se ha roto el largo y delgado hilo que, serpenteando entre los ejes y poleas, se encarga de mover la aguja del dial. Alguien ha intentado arreglarlo hasta que ha concluido que se trata de algo que precisa de mi atención, al considerarme el "manitas" del grupo. Mientras me esmero en intentar adivinar el recorrido de dicho hilo suena el timbre de la puerta.
Alguien, no recuerdo quien, vuela por el pasillo para atender la puerta (Todo se hace corriendo, ya llegará la edad y el momento para holgazanear). Una voz femenina interrumpe mi labor y me obliga a levantar la mirada para observar una sonriente chica que transporta una botella de cava en su mano. Es Viernes y ella ha aprobado el examen para el carnet de conducir, por lo cual esboza una amplísima sonrisa que aun incrementa su belleza. Se presenta como Carme, compañera de clase de Isa, la hermana de Nando que también se encuentra con nosotros. La miro y la vuelvo a mirar, ya nada de lo que estaba haciendo importa en absoluto.
Aunque entonces no lo consideré, aquel instante iba a convertirse en el momento mas importante de mi vida.
Carme era muy hermosa, mientras que yo no tenia mi aspecto en gran estima. Era absurdo que, sintiéndome yo invisible a las chicas, pudiera llegar a ser el foco de su mirada. Intenté continuar embastando el complicado sistema de ejes y poleas aunque tenía la certeza que ello ya no no sería posible.
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