Cita:
Iniciado por Shiloh
Hola! he decidido abrir mi primer hilo porque necesito vuestros consejos ya que no entiendo nada.
Empiezo: Hace unos meses conocí a un chico de fuera de mi ciudad. Al principio todo bien, la primera cita fue muy bien y repetimos en esa misma semana. Entre ese espacio de tiempo me enviaba whatsapp, hablábamos continuamente, me saludaba por la mañana y por la noche antes de acostarse.
Él tenía pendiente una entrevista de trabajo en otra ciudad bastante más lejos, fue y lo cogieron. Y desde que está allí asentado ha dado un cambio radical. No me escribe, tengo que hacerlo yo si quiero saber algo de él. Le pregunté el porqué de ese cambio tan repentino y me dijo que estaba intentando estabilizarse, que estaba muy ocupado y no tenía tiempo para nadie.
Y lo que yo me pregunto ¿cómo puede cambiar tanto una persona así como así? Es que no me lo explico.
Perdón por expresarme así de mal. 
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"Demolición controlada" de la relación. Quiere pasar a otro plano más distante, en ese amplio abanico llamado amistad; la ternura no lo quita la sobrecarga ni el ajetreo, no hay excusa posible.
Aunque estuviera currando 23,99 horas al día con microcabezadas en una silla y el jefe gritándole en la oreja izquierda a pleno pulmón, siempre hay un momento para alegrar el día a alguien a quien se le tiene afecto. Un mensaje, dos, tres; cortos, con abreviaturas, o iconos de esos divertidos. Un "te quiero", un "mi vida", a distancia de unas pocas pulsaciones. Existen las comunicaciones, que no está en la remota Antártida, desgañitándose por oriental la parabólica hacia el satélite, en pleno temporal de nieve.
Y hablando de la Antártida; ante tal enfriamento, y bajada de las temperaturas, se recomienda hacer frente a la borrasca con abrigo y chubasquero por si descarga el aguacero. Una relación tiene su fin. La mía también la remató la distancia. Nunca se es frío con la persona a la que se ama; ahí es cuando la ocupación más que ocasionar las molestias se convierte en un perfecto generador de excusas y mamoneo a mansalva.
Lo siento, ahí las expectativas divergen. Vuestros caminos se separaron, culpa de nadie. Ya vendrá el amor, por otra vereda.