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Guest
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Hola, primera vez haciendo esto y me gustaría que nadie pase por lo mismo que yo, así que procederé a contar mi historia.
Todo da a lugar en el colegio/escuela, resulta que mi yo de 15 años se había enamorado de un chico 1 año mayor que yo (16), todo fue por cruzar miradas en el colegio. Empezó por Marzo, y ese chico no podía salir de mi cabeza, por primera vez había sentido un chispazo y no me dejaba en paz. A medida que los días iban pasando y me daba cuenta que me había enamorado, siempre busqué con la mirada a ese chico (llamémoslo L), a veces con mi amiga lo buscaba casualmente para verlo tan solo por unos segundos en el recreo, y así duró hasta que llegó Abril, los primeros días de Abril decidí escribir una pequeña notita que decía "Me llamas la atención, quieres que seamos amigos? te dejo mi Instagram por si quieres" y se lo entregué a la salida junto con unos pequeños chocolates. El chico a la misma tarde me escribió y estuvimos toda esa misma tarde hablando. Dos días después, me rechazó diciendo que mis sentimientos eran bonitos pero que no le interesaba, le pregunté si al menos podía darle cartas y me dijo que sí; no había problema.
Comencé a escribirle cartas por lo menos una vez a la semana; cada una expresaba mi amor de forma tierna y de lo increíble que se me hacía. Le escribía por mensaje interno a veces deseándole un bonito día y a veces nomás me acercaba a entregarle las notitas. Fue un ciclo repetitivo hasta que llegó Junio, a inicios de este decidí dejar de perseguirlo (ya que soy una persona de sentimientos intensos y sentía que lo incomodaba), y no se me ocurrió mejor forma que darle un sobre con: 20 cartas, 1 flor de papel hecha a mano y un paquete de galletas. De ahí, sentí que ya no debía enfocarme más en él, y bien, eso hice, hasta que tres días después su mejor amiga se hartó y se acercó a hablarme.
Me comentó que él leía todas mis cartas en voz alta, que se burlaba de ellas y que fui motivo de burlas y chistes en su grupo de amigos, que cada que me veían se reían y por cada carta habían más y más risas. Jamás me había imaginado eso, y cuando me volteé a mirar a L (que nos estaba viendo de lejos), hizo una señal de suplica de perdón pero con una sonrisa en la cara. Yo quedé destrozada. Ese día me salté mi clase favorita y me fui al baño a llorar (primera vez en mi vida que lo hice), uno de sus mejores amigos (el cual me había comenzado a entablar conversación por Mayo) fue a darme consuelo, pero antes de volver a mi sala me topé con L esperándome. Nos fuimos a un lugar apartado a hablar y me contó que los detalles de cartas y todo era bonito, sincero y tal, pero a veces eran absurdas de lo cursi que era. Me fui en ese momento pensando que al menos le gustaban.
Lo que más marcó (ya que entre junio pasaron muchas cosas entre sus amigos y yo) fue finales de junio. Yo publiqué una nota en Instagram y él me la respondió, la borró pero justo lo noté y desde ese día empezamos a hablar, mis sentimientos se habían atenuado más no apagado. Llegaron las vacaciones de invierno y él me dijo "eres muy bonita y quería saber si te quieres enrollar conmigo, o como sea la palabra", yo, inocente y llena de miedo, acepté (ya que alma enamorada no se fija en lo malo). Todo el resto de vacaciones me la pasé a su lado; salíamos como citas y él solo quería mi cuerpo, mientras que yo buscaba ese amor del cual se burló. Me pedía fotos y se las daba, en la noche lloraba por lo asquerosa que me sentía, y en las salidas me refugiaba en sus brazos para luego en la noche volver a llorar. Dí mi primer beso con él (me lo robó), intentó propasarse muchas veces, y yo como tonta enamorada me dejaba, y como no me iba a dejar si nos tratábamos de pareja (o eso era lo que aparentaba él para ganar mi cuerpo.). Me felicitó por mi cumpleaños y todo iba bien, hasta que volvieron las clases.
Un día antes de clases, habíamos salido y la había pasado muy bien, se sentía como un sueño, pero al siguiente día ni me miraba, dejó de contestarme los mensajes y por más que lo buscara, me ignoraba. Estuve insistiendo con sus amigos por al menos 3 días hasta que cedió, y lo único que logré sacar fue un "¿Qué quieres que te diga? Ya no me interesas, perdí el interés". Él se fue, y corrí tras él, le rogué por un abrazo (ya que me prometió que siempre me daría todos los que quisiera) pero me dio la espalda. No volví a verlo de igual forma.
Jamás pude odiarlo (hasta hoy en día), quedé con traumas por eso, tuve muchas inseguridades que ya fueron sanando, quedé con demasiados miedos que todavía se me proyectan, y todo por haberme enamorado. Si alguien está pasando por algo similar a lo que pasé, por favor, piensalo dos veces, quierete como yo no lo hice.
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