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Buenos días. Soy una chica que mantiene una relación con un hombre que le dobla la edad, pero que a veces parece que sea al contrario. Al principio me atrajo que fuera tan vital y juvenil, pero cuando empezó a pedirme espacio para salir con sus amigos, fue una dura prueba.
No diría nada si fueran a correr, a hacer algún deporte, a comer al mediodía, pero cuando quedan... siempre es de noche, para ver un partido y salir de cena, que es un eufemismo de beber como cosacos. (Literalmente, y algo me dice que no son sólo costumbres de su país) Y a mí, sinceramente, me parece ridículo que tíos que se conocen desde hace 20, 30 años necesiten ponerse como cubas para aguantarse y hacer chistes. Socializar. Lo peor es que temo que en una de estas le entre la típica bicha que mide su autoestima en base a cantidad de coitos en baños y "el alcohol haga su trabajo" (No sé hasta qué punto controla uno cuando está borracho, porque yo no lo he estado nunca)
Aun dejando a un lado ese último punto, creo que tiene un problema y que, además de hacerle perder medio domingo en la cama (donde está ahora mismo, según su madre, con la que vive) está conduciendo a disfunciones sexuales.
¿Cómo le digo que debería beber menos y quedar durante el día, sin que sienta que pierde su preciosísima libertad ni que me estoy convirtiendo en una segunda madre gruñona que le dice lo que tiene y no tiene que hacer?
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