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Hola chicos:
¿Qué tal?
Ante todo, gracias de antemano a quien conteste a este mensaje.
Soy un chico de 36 años que, hace un año, conoció a otro de 46. Él vive en Estados Unidos y viene mucho a España por temas familiares, por lo que empezamos el verano pasado de forma informal y, finalmente, en enero de este año oficializamos la relación. Es un hombre bueno, atento y me trata muy bien, pero desde que a finales de enero volvió a Estados Unidos, comenzó a tener actitudes como enviarme 4 ramos de flores por día (alguien se sentiría halagado, yo me sentí extrañamente agobiado) y a requerir más comunicación de lo que hago desde la distancia.
Él ha estado anteriormente con un chico 15 años que le trató muy mal, y el caso es que si bien directamente no me exige nada si noto desde la distancia muchas "indirectas" hacia mí, si he visto a X persona, quien es quien de forma un poco ansiosa, etc. También coincide que, en la cama, él tiene ciertos problemas.
Acaba de volver para que pasemos 3 meses juntos y mi deseo sexual ha mermado mucho desde entonces respecto a él, además de que, cuando discutimos, estoy empezando a ver una cara de él muy esquiva, muy a la defensiva.
Estoy muy dividido porque es el hombre "perfecto", pero ese control sutil, los problemas de cama y esa "ansiedad" (ramos, 50 mensajes de golpe, etc.) me hace replantearme si quiero volver a estar solo o estoy perdiendo una gran oportunidad. En mi cabeza, yo ya empiezo a imaginarme sin él.
¿Cómo es posible que aquel tipo de personas que vemos como perfectas para nosotros tengan un trasfondo, en ocasiones, muy sutil y opuesto?
Gracias.
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