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Buen día queridos lectores.
La verdad, me siento bastante triste... soy un chico con un círculo social bastante limitado, hace 1 año la chica de la que estoy enamorado me dio el Sí, hemos pasada muchas cosas, y bastante buenas, pero no quiso pasar conmigo en una fecha tan especial; la razón, tenía una actividad a la que no pudo negarse.
Cómo así? Nosotros somos cristianos, y vamos a iglesias diferentes, en su iglesia se está realizando un campamento y ella prefirió ir. En ningún momento le quería hacer sentir mal, pero de verdad me siento muy traicionado por esto.
Nos vemos todos los días, sin importar, pero casi nunca es un tiempo de calidad; siento que todo el tiempo que pasamos juntos, aunque suene mucho, realmente es poco; siempre hay que hacer algo en su casa, hay que cuidar a un niño (el hijo de hermano mayor) que no es de nosotros, y sino, hay que hacer cosas de su iglesia prácticamente todos los días.
En lo secreto, ella me dice que se siente harta de todas esas cosas, ha pasado cosas muy duras pues su papá fallecio en mayo del año pasado, ella tampoco tiene muchos amigos, y siempre estamos el uno para el otro; pero honestamente siento que me comienza a cansar su falta de autoridad ante los miembros de su iglesia.
Rara vez salimos, y si lo hacemos hay que llevar al niño; rara vez vamos a mi iglesia y me hace sentir mal, porque en la suya últimamente no me gustan los mensajes de los que se hablan, ni el ambiente en el templo...
Siento que estoy siendo un Padre y Esposo cuando se supone que eso quiero formar con ella, pero no de esta manera. Lo del aniversario quizás no sea lo que me moleste, pero el simple hecho de que no pueda decirles que no (Porque ella misma me ha dicho llorando que no quería ir) me hace sentir tan incómodo, tan mal internamente que siento que ni puedo más.
No sé, quizás suene inmaduro de mi parte, pero siento que esto, más la suma de todas las otras cosas, me hacen sentir horrible día tras día; yo extraño mi iglesia y siempre que quiero hacer algo en la mía y no puedo estar con ella lo toma de una manera personal que me hace sentir mal por ir a la iglesia...
De verdad, no sé qué hacer... ni siquiera puedo describir como me siento, porque no es molesto, pero si siento que a veces le damos prioridad a tantas cosas que nos olvidamos que los momentos más maravillosos y que le dan sentido a nuestra vida son con aquellos seres que nos aman y están con nosotros día a día; y que a veces, por no querer quedar mal con alguien "importante" no nos damos cuenta de lo que estamos renunciando.
Ella está renunciando a su juventud para ser madre de alguien que no es su hijo, y renunciando a su relación, para no quedar mal con otros... al menos así lo veo.
Saludos desde México!
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