|
Usuario Novato
Registrado el: 02-October-2016
Mensajes: 11
Agradecimientos recibidos: 4
|
Buenos días.
Bien, este es mi primer mensaje y para empezar me gustaría decir que ahora mismo ni estoy triste, ni desanimado, ni cerrado de nuevo a encontrar a alguien... sí que me encuentro con una sensación de traición y engaño.
Para empezar, explicar que en 1993, en el instituto, conocí por primera vez a la protagonista de esta historia, y allí ya me gustó y mucho.
Después, también la encontré en el voluntariado de la Cruz Roja y ahí fué cuando empezamos a tontear un poco, nunca llegando a nada porque yo estaba convencido de que sólo me quería como amigo.
Cosas de la vida, cuando tengo que realizar el servicio militar en la Cruz Roja, me la vuelvo a encontrar en el geriátrico donde traía y llevaba abuelos de su casa y mantuvimos el contacto un par de años más donde yo iba a verla cuando acababa el trabajo y podíamos estar charlando hasta las tantas de la madrugada sin nunca ocurrir nada.
El tema es que cada vez nos vamos distanciando más y cada uno llega a hacer su vida, se casa y tiene hijos, al igual que yo.
Durante 16 años sólo nos vemos alguna vez por la calle, con las salutaciones cordiales y todo muy normal.
Ahora llega el meollo.
Yo me separo en junio de 2014 (de las pocas decisiones acertadas de mi vida), y ella un día se pasa por mi trabajo a finales de 2015, y al preguntarme que como estoy, le digo eso mismo, que me he separado (como veis hacía año y medio que al menos no nos veíamos), y ella me cuenta que juega a pádel, y sabiendo que yo practico este deporte, me anima a juntarme con el grupo de amigos.
Así vamos jugando y a finales de Febrero, tenemos esta conversación de whatsapp, donde pongo el trozo interesante porque sinceramente no recuerdo cómo llegamos a ese tema:
Ella: ¿Cómo te ibas a fijar en mí ahora, si con 15 años, que estaba delgada y sin hijos nunca te fijaste?
Yo: Esa es tu idea... siempre me gustaste
Ella: ¿Y por qué nunca me dijiste nada? Yo estaba muy enamorada de ti.
Yo: Porque no quería perderte como amiga y pensaba que no querías nada.
Ella: Pues voy a pedirte una cosa... me gustaría que me besaras... sólo una vez y ya está... cada uno a su casa.
Yo: Ok, por mí ningún problema.
Bien, pues organizamos una cena con el grupo de padel y después de la cena nos vamos con su coche a dar un paseo a un sitio tranquilo... llega el beso... y mucho más.
Ella me dice que su matrimonio lleva tres años acabado, que no se separa por los hijos pero que está harta pero que ahora ya está decidida, empiece con ella una historia o no, pero que lo deja.
Yo le digo que aún me gusta mucho y que si deja a su marido, yo me tiro de cabeza a estar con ella.
Pues eso hace... rompe con su marido, busca un piso, me mudo ahí al mes de estar juntos porque sus hijos también querían que me quedara (el padre era un adicto al trabajo y pasaba tres pueblos de los críos) y en un viaje a Barcelona para conocer a mi suegro, nos hace una oferta de trabajo para nosotros dos ya que se jubila y quiere pasar el negocio a sus dos hijas.
Aceptamos y ella se va el 1 de Septiembre para Barcelona, y quedamos en que yo tengo que acabar la temporada turística en Menorca (vivo ahí) y que llegaré a Barcelona el 14 de Octubre...
Nos vamos escribiendo, llamando, todo son mensajes preciosos...
A todo esto, el exmarido va a ver a sus hijos (cosa normal ya que una cosa es que aunque pase tres pueblos de ellos, los tenga en casa y otra es que no vivan contigo) y el sábado 26 de Septiembre recibo un whatsapp que ponía: "vaya putada que quién esté aquí sea mi ex y no tú... te echo mucho de menos y ya quedan menos días para que llegues... te amo"
Pues el lunes 28 de Septiembre a las 8:30 cuando estaba en el bar de la plaza tomando un café, recibo un tocho enorme de whatsapp diciéndome que ha estado muy bien con su ex, que han vuelto a ser una familia y que quieren volver juntos y que por supuesto, que no vaya para allá.
Me ha costado dios y ayuda conseguir hablar con ella por teléfono porque (al menos ha sido sincera) me dice que le da auténtica vergüenza hablar conmigo, y en ningún caso quiere que me vaya a Barcelona ni tan siquiera a verla... y yo creo que desde el momento en que iba a dejar mi trabajo fijo aquí, también a mi hija (por temas con mi exmujer que un día contaré apenas la veo) pues creo que me merezco al menos una explicación a la cara... sin malos gestos, sin malas historias, pero a la cara.
Y ya sé... todo fué muy rápido, a lo mejor no lo tenía muy claro, pero han sido unos meses donde yo podía asegurar que estaba con mi alma gemela (y creo que ella también porque ya pensaba en boda e hijos).
Total, lo dicho... me siento absolutamente timado, engañado y traicionado.
Moralmente, pues estoy mucho mejor de lo que pensaba y no soy de los que dicen que no quiero saber nada de mujeres ni nada de eso... estoy escaldado, sí, pero hay que vivir.
Un saludo y muchas gracias por aguantar este post de desahogo.
|