Hola de nuevo a tod@s.
No sabía muy bien dónde incluir esta especie de 2ª presentación que voy a hacer de mí, de momento la sitúo aquí, si no el lugar del foro adecuado, la cambiaré. Y digo que no sabía dónde incluirla porque la función de explicaros un poquito mi historia amorosa no es pedir consejo (lo cual no signifique que no lo necesite o que no tenga dudas), sino que se me ha ocurrido que se me hace raro opinar o "aconsejar" a las personas que escriben aquí en busca de ayuda de algún tipo, sin que mi propia historia esté en algún lugar de este foro. No sé, me parecería algo así como pretender tener una perfección en mi vida que estoy lejos de tener, como si cualquier opinión vertida sobre cualquier tema tuviese algo más que la mera pretensión de animar o acompañar o consolar y cosas así. Espero no haberme enrollado en este párrafo de introducción y haber conseguido hacerme entender.
Bien. Pues voy a ello.
Como os dije en mi 1ª presentación, estoy cerca de los 50. Obviamente, he tenido varias parejas, no tantas como podría esperarse por mi edad, si es que cabe esperar algo en este sentido, pero sí unas cuantas. La constante de mi vida sentimental ha sido enamorarme de la persona equivocada, siempre. Me niego a llamarlo mala suerte, porque creo que todos somos responsables, por lo menos en un 50%, de lo que pasa en nuestra vida afectiva. Así que, una vez descartada la mala suerte, yo lo llamo
no saber elegir. Lamentablemente, nunca jamás he conseguido (y a estas alturas de mi vida no creo que lo consiga, soy realista) hacer prevalecer las alarmas que han sonado cuando he conocido a alguien y me enamorado, para que saliese corriendo. Qué va. Ahí me he quedado, y lo he pagado bien pagado. He sufrido mucho con mis relaciones porque siempre he estado con hombres muy complicados por diferentes razones. ¿Fuí engañada?. No. Yo sabía dónde me estaba metiendo, especialmente a partir de una cierta edad. Así que asumo mi parte de culpa. Siempre he sido blanda con el amor y os aseguro que la edad no ayuda en este sentido.
A veces, leyendo sobre este tema, podría haber llegado a la conclusión de que soy ese concepto terrible que ahora (en mi opinión) se usa con cierta ligereza: dependiente emocional. Se usa con mucha ligereza no ya especialmente en este foro, aún no conozco lo suficiente para saberlo, sino en todas partes, en general. Lo leo constantemente. Y para mí, la dependencia emocional se da única y exclusivamente cuando nos aferramos a relaciones malsanas en las que todo es sufrimiento. Y encuentro contínuamente esta expresión aplicada a alguien que, ok, tiene una relación en la que sufre y rompe con ella, o le han dejado y sufre por ello,
y no deja de amar a la persona que le causó el daño. Es decir, se aplica a algo tan lógico como no ser capaz de dejar de amar, cuando, para mí, el amor no se elige, sino que se siente o no se siente. No entiendo el concepto actual tan mercantilista del amor: ama si te aman, si te hacen sufrir, no ames, y si amas a pesar del sufrimiento, es porque estás enferm@, eres un dependiente emocional y necesitas un tratamiento. Para mí, el amor es incondicional. Si algo falla y la persona objeto del amor desaparece de la vida de uno, el trabajo de dejar de amarlo es ineludible, pero no tiene nada que ver con la dependencia emocional.
Oh, my God, no me alargaré más o nadie me leerá... Sólo os explico mi situación actual, lo más brevemente posible, y acabo
Ahora mismo, estoy en proceso de duelo. Estuve con un hombre, me amaba, dejó de amarme, le amé, le amo, me abandonó, yo no quería que lo hiciera y estoy en el trámite de intentar no echarle de menos o echarle de menos cada día un poco menos. No entraré en detalles sobre éste proceso porque ya os he soltado un rollo del 15 y además, estoy segurísima de que es un proceso que todos conocéis y ya sabéis el sufrimiento que conlleva.
Aún estoy en la etapa en la que a veces tengo que sujetarme las manos para no llamarle, porque aún estoy, también, en la etapa de creer algo que me resulta increíble que haya podido pasar, que haya podido pasarnos a nosotros que, no es que fuésemos la pareja perfecta, pero nos iba muy bien. Fue sin duda el hombre en el que puse más esperanzas, con el que más me estabilicé y con el que, en definitiva, creí que iba a estar ya el resto de mi vida. Pero a pesar de las dificultades, consigo mantenerme lejos de él, puesto que así él lo desea y así debe ser.
Debo deciros que, en los días previos a registrarme, cuando leía a las personas que vertían aquí sus angustias, en algunos casos me sentí totalmente identificada, y que leer las respuestas me dió consuelo y fuerza.
Vale, acabo ya.
Si alguien ha tenido la santa paciencia de leer mi verborrea, muchas gracias por hacerlo y felicidades por tener esa paciencia. Sólo pretendía que supiéseis un poquito quién es la persona que hay detrás de mi nick, si es que me vais viendo comentar o responder en post. Era mi idea inicial, pero al final se me ha ido un poco la cuestión de las manos y me he alargado un poco.
Un abrazo a tod@s, que tengáis un excelente día!