|
Tengo 30 años y mi novio 34. Llevamos 4 años y medio juntos y me siento sola.
No me llevo bien con mi familia. No es que me pase nada con ellos pero son disfuncionales y tóxicos y tuve que poner distancia. Tengo una relación cordial, como la que se tiene con unos tíos lejanos con los que se habla de vez en cuando. Si necesitan algo estoy ahí pero no quedamos, ni charlamos, ni se interesan por mi vida, ni cuento con ellos a nivel económico o emocional... Llega la navidad y estoy sola. Podría ir a ver a mi padre pero no me apetece, porque verle es ir a limpiar porque él no lo hace y que pase de mí para irse al bar. Y este año he decidido que paso de ir a ningún sitio. Le he invitado a venir pero sé que no vendrá. Le gusta su bar, sus cosas, en fin.
Tampoco tengo amigos. Quiero decir, tengo ''amigos'' con los que hacer cosas pero no conecto con nadie a nivel emocional ni hablo de mis cosas con ninguno de mis amigos.
El otro día le dije a mi pareja que estaba triste y me sentía sola y pasó de mi para irse de fiesta. Me hubiera gustado que se quedase conmigo y de hecho se ofreció pero se que solo es por cumplir, que hubiera preferido salir y la verdad, no me siento en confianza como para pedirle que se quede conmigo. Me dijo ''veré un rato a los amigos y me vuelvo pronto a estar contigo'' y yo sabía que era mentira y, efectivamente, volvió a las cinco y media de la mañana, me despertaron sus ronquidos. También me dijo varias veces que fuese con él por whatssap, supongo que para no sentirse culpable... al menos se molestó en hacer como si le importara pero tengo 30 tacos ya. Si hubiese querido, hubiese estado conmigo. Es así de sencillo.
Se que está en su derecho de irse de fiesta y que no tiene porque quedarse, más cuando le he dicho yo que no pero no sé... me hubiera gustado que lo hiciera. Me hubiera gustado elegir mejor a mis amigos, me hubiera gustado tener una familia que me quiera, me hubiese gustado irme de esta ciudad pero me enamoré y me daba miedo la soledad. Y aquí estoy. Llorando un domingo por la tarde mientras mi novio está comiendo con su familia y supongo que volverá tarde. Sin nadie a quien llamar ni con quien estar.
La verdad es que no siento que tenga una vida en común con él. Todo lo que tenemos es un piso compartido, a penas nos vemos a diario por el trabajo y el fin de semana si eso nos ponemos tibios a beber o no hacemos nada. Ni que decir, que tampoco puedo hablar con él de nada emocional porque se incomoda y cambia de tema.
No estoy contenta con la vida que he elegido. Ni soy feliz. Y ya no sé que más hacer... en el fondo llevo toda la vida sintiéndome así.
He estado mirando pisos y está todo caro. Me gustaría poder irme pero tampoco se a donde. Ni para qué.
|