Cita:
Iniciado por Omnia90
Buenas a tod@s,
El tema que voy a explicar es algo que me lleva pasando desde hace unos meses, primero fue con una chica y ahora me pasa con un chico.
El tema es que tanto la chica (con la cual acabe muy mal) como el chico, siguen el mismo patrón de conducta, que básicamente resumo en: me acerco a ti haciéndome el simpático/a, me vendo como alguien super enrollado/a que se apunta a todos los planes, pero en cuanto me propones un plan siempre tengo una excusa para no ir/cancelarlo a última hora.
Por mi parte, básicamente he probado a actuar de dos formas con ellos: sudar de ellos, que no funciona porque entonces se dan cuenta y buscan formas de llamar mi atención, y confrontarlos su actitud, peor todavía porque entonces lo niegan todo y me hacen quedar como la loca.
Me siento como en un callejón sin salida, donde haga lo que haga entro en una dinámica estúpida, y a la vez me noto de los nervios por no entender por qué actúan así.
|
El mejor remedio consiste en pasar de lo que ellos opinen y prescindir de su amistad, o lo que sea eso (que amistad dudo que sea).
Los amigos tienen manías, pero una cosa es tener manías, tonterías; y otra cosa es aplicar la ley del embudo o ponerse por encima de los demás.
En efecto, hay personas así. Las he conocido y han pasado de largo por mi vida. Pena ninguna, la verdad.
De todos modos te pasa como a mucha gente: no gestionas esto adecuadamente, e incluso puedes tener unas creencias sobre la amistad que te hacen permanecer junto a gente así; porque no queda más remedio o porque piensas que esas personas pueden cambiar. Yo, por ejemplo, no soporto que alguien me ponga nervioso por motivos absurdos, arbitrarios, cinismo, ley del embudo, etc. y es posible que me aleje a las primeras de cambio. Siempre he dicho que hay que enfocarse, en nervios y sufrimiento a grandes retos personales o emocionales. Si es por amigos (o semi-amigos, más bien), se vuelve una inutilidad.