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Pues eso que tengo un problema. Es algo absurdo porque ya soy mayorcito para flechazos. El caso es que no hace mucho monte en el autobús, la línea 7, uno de los tres que cojo aleatoriamente, dependiendo de cual pase antes, y me quedé paralizado al verla. No creo que lo notara pero es que no esperaba encontrarme una sirena conduciendo el autobús. Y no digo sirena como metáfora, sino como casi realidad, Es pelirroja con el pelo que le caía hasta más abajo del cinturón, y con unos ojos azules enormes. Era amable con todo el mundo y creo que más de uno que subía se quedaba tan agilipollado como yo al verla.
La fuí observando todo el camino, no llevaba anillo de casada. Al bajarme la miré la sonreí, y le lanzé un beso con la mano. Ella me regalo una sonrisa espontánea que me dejo loco. No sé porque me dio por ahí.
La he visto pasar en sentido contrario de donde yo esperaba el autobús, pero nunca a la misma hora, ni en la misma línea. Y es un jodienda, porque me gustaría establecer algún tipo de relación con ella, pero no se me da la ocasión.
Resulta que me descubro nervioso esperando el autobús y por más que me digo a mi mismo que soy un payaso actuando como un niño no puedo evitar estar pendiente de si pasa o no.
¿Debo de olvidarme definitivamente del tema, o por el contrario insistir y preguntar hasta que sepa por donde y cuando pasa?
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