|
Hola a todos! Después de unos meses de ausencia y siguiendo los consejo que me brindásteis por aquí, opté por dejarme querer un poquito y crear una barrera imaginaria entre la chica que me gusta y yo. La historia viene precedida en algunos post anteriores que escribí.
La verdad que, ahora resulta que es ella quien me habla con mayor asiduidad, e incluso me tira algún que otro pildorazo que antes no hacía. Yo tampoco es que me motive mucho por ello, pero parece con esta actitud, uno tiene otro punto de vista.
Ayer por motivos de trabajos teníamos que vernos e ir a cenar, pero por imposibilidad de ella, me dijo que me acercara a su casa, que no nos íbamos a quedar sin quedar ambos. La sorpresa fue, que cuando llegué estaba toda la familia allí y me presentó a la madre, que me enseñó toda la casa, y hablar conmigo como si me conociera de toda la vida. Lo gracioso fue a la despedida, que estando mala, le dí dos besos y la madre soltó un: "No seais tan besucones que te lo va a pegar dejarlo para cuando seais novios". La verdad que esa frase y la actitud tan receptiva de ella, me chocó.
¿Creéis que le habrá podido contar algo la madre a la hija?
|