|
Hay una historia de un niño enfermo que iba todos las semanas a comprar un libro a una tienda de una niña que le dejaba una nota en cada libro.
Quizás puedas tratar de hacer lo mismo. Déjale un papel con tu número cuando le des el dinero de la gasolina.
También puedes decirle que tienes que llevar el coche a reparar tal cosa, o hacerle una revisión, y tu no entiendes de ello que si es tan amable de darte su número para poder preguntarle cuando te lo arreglen si le parece bien lo que le han hecho.
En cualquier caso, si la cosa no avanza es porque nadie se está arriesgando a perder. En esta vida hay que arriesgarse a perder o a quedar mal. Porque si no lo haces pasará el tiempo y siempre te acordarás del chico de la gasolinera y de lo que pudo haber pasado si te hubieras atrevido a decirle algo.
¡¡¡Suerte!!!
|