> Foros de Temas de Amor > Foro General sobre Amor
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo 26-Aug-2017  
Banned
Usuario Novato
 
Registrado el: 19-August-2017
Mensajes: 7
Agradecimientos recibidos: 2
Desde siempre es muy difícil, extremadamente difícil sentirme atraída por algún chico o que me guste, pero en el último año parece que la situación se volvió del revés.
Resumiéndolo mucho, me empezó a gustar (por alguna razón inexplicable) uno de mis mejores amigos. Claro, imaginaos la situación, lo complicada que era, pensaba en él de un modo que nunca había pensado, tonteaba con él de una forma que todo el mundo se daba cuenta menos él... Y me acabé pillando. Al final, le cogí un día y se lo solté todo, él me dijo que no sentía lo mismo, que era una hermana para él. Ale, ya está. Tras esa decepción amorosa, al poco tiempo, me empieza a gustar otro, esta vez el chico en cuestión solo es conocido de vista, y ahí ha quedado la cosa: en miradas por ambas partes y poco más, no creo que le guste, la verdad, y un intento de acercamiento me resulta muy difícil por mi introversión.
Había tenido dos decepciones amorosas en pocos meses, cuando otro de mis mejores amigos se me lanza un día y me suelta que lleva tiempo coladísimo por mi. Intento pensar con objetividad: hacemos buena pareja, es buen chico, educado, divertido, respetuoso, me trata genial, y es guapísimo. Peeero no me pone NADA. No me gusta, y ante eso, no puedo hacer nada.
Sinceramente, no tengo problemas para ligar de noche, en discotecas... Siempre se me acerca algún tío, y siempre los acabo rechazando. ¿Por qué? No sé, de alguna forma creo que sería incapaz de liarme con alguien que acabo de conocer. Siento que necesito tener una conexión más profunda con él, ya sea de amistad, de conocerlo de vista de muchos años... necesito algo más que una cara o un cuerpo bonito.
Así que me siento bastante frustrada conmigo misma, no sé si es que soy muy exigente. Pero, ¿exigente en qué? Los chicos que me han gustado físicamente no tienen absolutamente nada que ver. O puede que simplemente sea mala suerte, o soy un bicho raro, sin más.
 
 


-