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A mi padre. Le odio.
Ya me da igual si anda de buenas por casa, porque sé que pronto volverá a las retahílas de insultos, a olisquear entre las cosas de casa para criticarlas, a insultar a mi madre de la peor forma, hoy ella le ha parado los pies, o al menos lo ha intentado porque no ha podido.
Le tiene amenazado con un divorcio que nunca se termina de producir, hace poco estuvo a punto, pero es que mi padre es MALO, malo con saña, manipulador, victimista.
Ahora está cabreado porque (atención al motivo) este fin de semana tuve una boda y el viernes me quedé a dormir en casa de mi novio (por fin) ya que me dieron hora muy temprano en la peluquería de su pueblo y me venía muy bien.
Me ha dicho mi madre que se ha pasado el sábado entero despotricando y hoy domingo idem solo que yo ya no me callo, quiero guerra y le contesto a todas, A TODAS, el viernes ya habia empezado con el acoso y derribo diciendo imbecilidades, y yo cogí y le dije QUE PASA QUE NO TIENES COJ... DE ENFRENTARTE A LOS DEL TRABAJO Y VIENES AQUI A PAGARLO CON NOSOTRAS?? COBARDE, QUÉ BONITO ES ATACAR A QUIEN NO SE PUEDE DEFENDER.
No me contestó. Y así con todas. Le odio y solo quiero guerra, quiero un enfrentamiento gordo con él para que mi madre vea que como no se divorcie me va a perder a mi.
Os parecerá fuerte lo que digo pero es lo peor, este hombre es lo peor, me ha llegado a decir (sin discusión de por medio) que él a mi no quería tenerme y que fue mi madre la que se empeñó, y que yo tengo la culpa de todos sus problemas.
Soy la cabeza de turco de un individuo al que no puedo llamar padre porque la palabra se me atasca....
Me da asco levantarme cada mañana y escuchar su asquerosa voz diciendo las cosas que dice. Siento como si una fuerza extraña tirase de mi cuerpo hacia abajo y me incitara a volver a la cama, a fingir que estoy enferma, a no escucharle ni a él ni a mi madre con sus problemas de salud fingidos en su mayoría.
He pasado el fin de semana (no entero porque hoy en casa) en casa de mis "suegros" que son un matrimonio feliz, una familia normal, y veo lo mio y es más contraste, más asco y más impotencia, además del convencimiento de que así no merece la pena vivir...
De que estoy atrapada en una cárcel llena de egoístas.
Dentro de poco menos de un mes tendré otra carga de la que no me puedo librar y es cuidar de mi abuelo aqui en mi casa todo el verano y parte del invierno...
Sólo de pensarlo me dan ganas de tirarme por un puente...
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