No me gustan naaaaada tus ronquidos, amor, ni que me aplastes en la cama ni que me uses como cojín o almohada... cualquier día de éstos te voy a tener que atar a la cama y no precisamente para hacer guarradas...
Le diría muchas cosas mas, pero como todas se las digo a la cara... No soy de guardarme cosas, y si me guardo algunas, que lo hago, se las digo tarde o temprano aunque hayan pasado meses y no vengan a cuento. Da igual, yo lo suelto y me quedo mas fresca que una lechuga...

Luego, claro, hay que arreglar las cosas porque eso de ser un bocas no esta bien en la mayoría de casos...
Por cierto, he leído tu anterior tema, lo de que te va mal con tu mujer... creo lo mejor es hablar todo con ella. Calmadamente, sin perder los nervios, razonando y velando por el bien de la pareja y sobre todo de los niños que tenéis en común...