|
Me gustaría explicar mi caso porque no lo entiendo muy bien y no conozco a nadie que esté pasando por lo mismo que yo.
Estoy con un hombre que siempre he pensado es el hombre de mi vida. A nivel espiritual, conversaciones, trato, sexo, va todo genial. Pero no podemos vivir juntos.
Estuvimos viviendo juntos y las cosas cotidianas del día a día nos hacían discutir (él es muy desordenado, yo ordenada, a él no le molesta no limpiar, es un poco vago, yo soy muy limpia y muy activa, etc) entonces esas pequeñas cosas nos hacían discutir.
Sin embargo, cuando lo dejamos y empezamos a vivir cada uno en su casa no pudimos dejar de vernos. Hay como un lazo invisible que nos une, incluso a veces nos hemos leído el pensamiento. Hay una conexión tan grande que no he tenido jamás con ningún hombre. En todas las áreas nos compenetramos menos en las cosas del día a día. Nos respetamos, tenemos conversaciones largas de muchos temas. Nos ayudamos mutuamente.
Ni él ni yo hemos encontrado a nadie más. Los dos salimos por separado pero a los dos nos pasa lo mismo, si conocemos a otra persona sale perdiendo y no encontramos a nadie que nos complemente.
Yo sé que así no se puede vivir, una pareja tiende a vivir juntos, ¿y qué pasará si algún día queremos tener un hijo? Sé que hay parejas que viven cada uno en su casa pero ¿eso funciona?
|