Estaba reflexionando un poco sobre mi vida en general, hasta que decidí centrarme en mi vida amorosa. Quizás sea la fecha que se presenta inminentemente la que hace que me vuelta más sensible...
Muchos no queremos admitirlo, pero San Valentín toca las pelotas a algunos solteros y solteras. E incluso en las parejas: se convierte en un día para calibrar el amor, ponerle un precio o una medida. Simplemente, es una invención horrorosa y la sociedad se deja arrastrar por ello.
Algunos, y me incluyo, queremos aparentar que no pasa nada por no recibir un regalo estando en pareja.. y si estamos solteros, decimos que es un día como otro cualquiera en el calendario. Pero, ¿cuántos lo dicen con total sinceridad y no como una manera de autoconvencerse y evitar sufrir? ¿Cuántos no esperan un acto romántico ese día, o una mera declaración?
Y sí, al dia siguiente, o unos días después, todo vuelve a la normalidad.. pero mientras, los anuncios (sea en televisión o en los negocios) te bombardean con imágenes de amor. Se muestran películas pastelosas y de lágrima fácil para cuando estás sensible, con amores imposibles que aún sabiendo que son simples historias de ficción, te hieren al pensar que jamás te ocurrirán a ti. Te planteas si acaso existirá ese hombre o esa mujer que se complemente con tu persona, que sumado a las expectativas de "soltero exigente" (otra cosa que nos quieren vender ahora), hacen que definitamente pienses que vas a morir solo/a, que nadie te merecerá jamás ni probarán de tu amor, que por momentos parece que va a desbordarse hasta ahogarte.
El resto del año, salvando quizás navidades y alguna que otra fecha "especial", es más sencillo verse a gusto estando solter@, es más creíble el decir "no hay nada como llegar a casa y no tener a nadie que me controle/moleste/reproche o con quien discutir". Pero extrañamente, ciertas fechas propician que recordemos incluso las peores relaciones que jamás hayamos tenido, y echemos de menos hasta los celos, las peleas, con tal de poder decir a terceros que "no estamos solos". O de hecho, de demostrarlo saliendo por ahí a cenar, y así zambullirse en eso que la sociedad llama "un día perfecto de San Valentín", aunque luego vuelen platos de puertas para adentro. Porque ese día todas las parejas son perfectas, todas se llevan bien, y todas están sumamente enamoradas.. todas intentan tener sexo al menos esa noche. Luego, el resto del año, la triste realidad nos da en la cara y no pasa nada.. pero como no haya una rosa en San Valentín al llegar del trabajo, como no haya una palabra de amor o una leve caricia, se puede montar la de San Quintín.
Creo que, al menos en mi caso, simplemente es que soy masoquista. No recuerdo ni un solo San Valentín que se pudiera considerar digno de mis expectativas (expectativas que, como digo, creó la sociedad en la que vivo) estando en pareja. Y estando soltera, bueno, las razones del "sufrimiento" son más obvias.
Siendo realistas, el amor no se mide en un solo día. Ni ser feliz va en conjunción con ser solter@ o no serlo. Eso lo sabemos tod@s. Pero bueno, es la fecha que está en el punto de mira, y para superar miedos y pensamientos negativos, lo mejor es enfrentarlos.. de ahí que lo suelte
¿Y ustedes? Sinceramente, ¿qué esperáis para San Valentín? ¿Os duele ese día o no?