|
Hola a todos. Lo primero, gracias por leerme.
Resulta que, conforme van pasando los años, me voy dando cuenta de lo que en realidad es la vida, no la vida de color de rosa en la que muchos viven, pero tampoco en la vida amargante... No, en la realidad de la vida.
La realidad es que, a las edades de los adolescentes, es normal que nos enamoremos, seamos felices, tengamos nuestros problemas pero volvamos a enamorarnos, a sonreir, a tomar confianza en nosotros mismos, en nuestras familias (aunque en ellas sea un poco má difícil), pero no. A Joak no le pasa esto, podríamos decir que le pasa todo lo contrario.
Siempre estoy triste, o casi siempre, tengo pocos amigos, los pocos que tengo los voy gastando, por mi pesadez, por mi forma de ser y a veces de actuar y de decir las cosas. No soy capaz de conquistar a una chica con mi físico ni con mi personalidad. Soy sincero, amable, buena persona... pero hay algo que en todo esto no encaja correctamente. Desde siempre he sido un chico que ha hablado demasiado y que nunca sabe callarse. También soy un chico que cuando tiene que estudiar, estudia, cuando tiene que cabrearse, se cabrea como todo el mundo... pero lo que más me molesta es que gente más mala que yo, con otras características, sean capaces de enamorarse tan fácilmente y yo, con todas estas cualidades, no sa capaz.
He llegado a pensar que tengo que cambiar mi físico (mi personalidad está claro que hay que cambiarla poco a poco), he llegado a intentar perder algunos kilos, pero sigo sin sentirme bien conmigo mismo. Me considero un auténtico imbécil, y cada día me lo digo más, más constantemente y estoy más seguro de que llevo razón.
Pero luego veo a mi sociedad, una sociedad noderna, en el que todo el mundo pasa de todo lo que les pase a los demás... y me pregunto una cosa que seguro que todos nos hemos preguntado alguna vez: ¿Para qué he nacido? ¿Aporto algo bueno en mo sociedaqd, mi familia, mis amigos...? La respuesta, no está nada clara.
Tampoco podemos decir que tenga muchos amigos en el instituto en el que estoy, ni en el barrio... donde más tengo es por internet, y la verdad que a veces me sorprendo muchísimo.
En fín, espero que me podáis ayudar a sentirme un poco mejor y a conocerme un poquito mejor, porque os peudo asegurar que cada día tengo más ganas de mandar a la mierda mi vida y suicidarme, pensaréis que estoy loco, pero no, lo que estoy es... indiferente.
|