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Mi sobrina nació casi a final de diciembre, con lo que resulta que está destinada a ser siempre la más pequeña de clase. De tamaño pero también de madurez. De hecho tardó más en aprender a leer que su hermana, que nació en mayo. Quiero decir, que a mediados de curso su hermana ya sabía leer estando en el mismo curso y ella está más retrasada en el mismo curso. Parece lógico.
Y hablando con su madre, medio en serio medio en broma, de las importancia de estas cosas, empezamos a hablar de la posible importancia de todo lo contrario. Es decir, de nacer en Enero. Y uniendo cabos me doy cuenta que es cierto que viví muchos momentos de "¡qué tonterías hace la gente!". Es posible que en realidad yo no fuera más inteligente que los demás, ni anormalmente serio o sensato, sino que simplemente era mayor que los demás, y más maduro, o más desarrollado intelectualmente.
No sé si estas cosas influyen, o hasta qué punto, pero me he dado cuenta y me he sentido triste: tanta frustración tantas veces en colegio, tanto no comprender actitudes... y quizás sólo fue la mala suerte de nacer demasiado pronto.
Que quizás más adelante en la vida no influye tanto porque la diferencia de edad es relativamente menor, pero tal vez sí deja ya un poso desde el principio, esa sensación de que nadie se toma nada en serio, o algo por el estilo.
¿A alguien le suena que algo en su vida, al menos colegial, haya sido provocado por éstas cosas, es decir, haber nacido en Enero o haber nacido en Diciembre?. Y eso sin contar con que los cumpleaños están muy cerca de las Navidades.
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