Totalmente correcta su apreciación señor!
Se lee pronto, se dice fácil, pero el reto es vivirlo y al momento de vivirlo, comprobarlo..
En la medida que aprendemos a amarnos, a escucharnos, a atender primero
NUESTRA VOZ INTERIOR, NUESTRA NECESIDADES, estaremos listos para dar a los demas,
no antes...
El día que dejemos de ser esos geniecillos de la lámpara, siempre prestos a "adivinar" y complacer los sueños y los deseos, por caprichosos que estos sean, de quienes amamos pero NUNCA LOS NUESTROS, habremos dado un paso hacia adelante.
Irónicamente nos convertimos en los grandes olvidados de nosotros mismos...
Bien vale la pena irnos un ratito a la banca, analizar nuestro desempeño y redirigir el rumbo... Nunca es tarde!
Saludos!