Hace muchos años que fui a la Alhambra.El Palacio de los Leones, me fascinó mucho estar allí. Me imaginaba, cómo podría vivir allí la gente de la época. Algo de mí, siempre estuvo en otra época, que la que me ha tocado vivir. No olvidaré lo bien que me sentí en el interior de las murallas de La Alambra, y sobre todo aquel olor a jazmín e historias con color sepia.
Ahora acabo de hacer esta visita virtual, en pijama y con calcetines, y me trasladé a aquella época en la que la visite... magnífico ratito que he pasado: eso sí el olor a sus plantas y sus árboles no me ha llegado igual.
Prefiero sentirla en vivo, por una pantalla no es lo mismo que estar entre piedras, que son la reina mora que te atraviesa el alma.