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Usuario Experto
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Hola,
Últimamente veo mucho post de personas infieles, y otros de personas a las que han sido infieles. Los mecanismos en una y otra parte parecen similares. Y he llegado a un punto en el cual me doy algo de pena a mí mismo por intentar seguir justificando determinadas cosas.
Me gustaría exponer mi postura, debatir. Llevo muchísimo tiempo pensando sobre el tema, y creo que ahora si todo encaja en mi cabeza. Ahora sí tengo un modelo en el que creo totalmente.
En primer lugar, para las personas que son dejadas, tan solo decirles que lo único que puede mantener a una persona a tu lado es el amor, estar enamorad@. Jamás se puede culpar a nadie si nos dejan, puesto que el amor se puede acabar y eso es comprensible. Ahora bien, también es cierto que hay que saber elegir, tener madurez emocional suficiente como para emparejarte con alguien que sepas puede estar toda la vida a tu lado (para los que crean, como yo, en ese amor, en un amor eterno, que creo además que es el correcto.).
Cuando aparece una infidelidad, sin embargo, se da una paradoja curiosa, que alguna gente no comprende. La infidelidad se da cuando hay amor y cuando no lo hay. ¿Qué quiere decir ésto? Tan sencillo como que la pareja más enamorada del mundo, puede ser infiel. ¿Porque? Sencillo: inmadurez emocional, o haber conocido estilos de amor tan patológicos que se ven como normal. Y aquí interviene hasta el amor que nuestros padres nos hayan dado.
Mi caso aglutina mucho de lo anterior, mi ex pareja se dedicó a tontear sistemáticamente con todo lo que podía, porque yo era DÉBIL, si, estaba tan enamorado de ella que se lo consentía todo (gran error del que he aprendido). Sin embargo, cuando descubrí ya una conversación de messenger con tal mal gusto que se dedicaba a poner caliente a dos o tres al mismo tiempo, hice las maletas y le dije que me iba.
Bien, en ese momento, mi ex, pese a esas barbaridades que hacía (fruto de la inmadurez emocional, egoísmo, falta de dignidad y respeto), estaba enamorada de mí. Ese mismo día se echo a llorar, se sentó encima mía disculpándome, y yo la perdoné. Cometí el mayor error de mi vida, ahora comprenderéis.
A partir de ahí, se dio la vuelta a la tortilla. Ya, aparentemente, no hacia nada de esto. Pero claro, yo perdí totalmente la confianza. Supe tener la suficiente inteligencia emocional como para no caer en el control ni en el mal gusto, pero cualquier situación minimamente extraña, teníamos la bronca montada (mejor dicho, se la montaba yo).
Está claro que entonces fue ella la que no soportaba la situación, y fue desenamorándose de mí. Eso sí, ella seguía haciendo esas cosas patológicas, el tonteo, etc. Se fue al extranjero, y tuvimos otra "bronca" montada, y entonces ya le dió igual. Le dije que la dejaba, y accedió. Ya tenía a otra persona a su lado, que había estado gestando desde algún tiempo atrás, por supuesto me enteré por terceras partes puesto que ella me juraba y perjuraba que no había terceras personas. Lloré, llamé y supliqué, aunque tan solo una vez. Tuve la dignidad de apartarme, con todo el dolor de mi alma.
Como decía, de todo lo anterior se sacan conclusiones clarísimas. En primer lugar, que la infidelidad la cometen determinados tipos de personas.
Y que la infidelidad tiene también sus mecanismos:
1) de personas que finalmente no están enamoradas de su pareja y son infieles. Inmadurez emocional y falta de dignidad por no apartarse de alguien que no aman, no saben lo que quieren. Veo, sin embargo, este caso algo menos grave que el siguiente, si bien me parece exactísimamente igual de rastrero y miserable.
2) de personas que están enamoradas de su pareja y aún así son infieles. Egoísmo, inmadurez y estupidez a raudales. Personas tóxicas que conviene apartar de nuestra vida inmediatamente.
Ah! Y dejémonos de tonterias evaluando que es y que no es infidelidad. No hace falta dar un beso, ni echar un polvo, ni tan siquiera tocar para ser infiel. Seamos realistas, el tonteo en sí ya es de un mal gusto horrendo. Una cosa es bromear, con gusto, un simple comentario, una gracia, y otro ya ese mal gusto que muchas personas tienen.
En definitiva, hay gente que puede ser infiel y otra que no, y correlaciona enormemente con la calidad humana. Una persona madura, honrada, decente, digna, no cometerá ese engaño. Y no porque no pueda ocurrirle que el amor se acabe, sino porque antes de cometer ese engaño prefiere abandonar a su pareja.
Y por último, para todos aquellos que habéis sufrido por amor y por todas estas historias. He hablado con algunos de vosotros por privado, y me siento fatal por veros mal, dudando de vosotros mismos. El amor auténtico, el amor eterno, incondicional, el amor de dos personas que jamás serán infieles existe. Es solo que no hace tanto ruido como el patológico. Muchas veces nosotros mismos al final tratamos de comprender a nuestras exparejas que nos hicieron daño. Sin embargo no nos comprendemos a nosotros mismos. Yo he amado, jamás he sido infiel, y sé que podría haber amado a mi pareja toda la vida. Estando con mi pareja, se me acercaron chicas que quizás podrían ser más afines a mí, mucho más, y sin embargo no podía, algo en mi interior no me dejaba tan siquiera enamorarme. Y la razón era bien sencilla: ya estaba enamorado de otra alma.
Mucho ánimo para todos
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