No hablo necesariamente de este foro, nisiquiera de la vida real porque afortunadamente han sido pocas veces que a la cara he oído cosas de este tipo.
Pero, es un hecho que aunque poco, empiezan a oírse cada vez más, ciertas opiniones que veo ya no tanto como rancias (son diferentes formas de pensar, nada más), si no más bien incongruentes.
Hace un año y algo entró a mi trabajo un chaval que rondaría los 20 años, y tenía estas frases más propias de foros tóxicos, como coletillas habituales.
Una de las mayores "discusiones" que llegamos a mantener, era sobre la forma en que las mujeres (al menos las de su edad) se aprovechaban del pagafantismo de otros hombres, amparadas por su aspecto. Contó una anécdota de una chica con la que salía asiduamente de fiesta y con la que estaba liando, que una de esas noches convenció a otro chico para que los llevara a ambos a otra localidad para continuar con la fiesta. Habló muy mal de ella, de cómo se puso a hablar con ese chico retorciéndose el cabello, sonriendo y contoneándose, y cómo el chaval acabó llevándoles a ella y a él, en su coche, a esa otra localidad para después dejarlo solo.
Yo le pregunté... "¿Y tú no fuiste en el coche también, no te benefició la situación?". El contestó que sí, pero que le había parecido mal. "¿Seguiste quedando con ella?" Pregunté.. y dijo que sí. Cuando le pregunté porqué, si tan mal le había parecido, contestó que porque era muy guapa y atrevida.
Siempre hablando de la misma chica, tras generalizar que no podía fiarse de ninguna, comentó que otra cosa que le había parecido mal, era la facilidad con la que se habían liado. Nuevamente, le pregunté si él no se había beneficiado de esa "facilidad", o si no había sido "fácil" a su vez. Como era de esperar, argumentó que en un hombre es diferente.. "Pero promueves esa actitud al aceptarla.", sentencié. Él dijo que no, que eso era responsabilidad de ella... "Bueno, si crees que es estúpida tomando elecciones, quizás deberías enfrentarla a tu sabiduría y negarte a una situación que te parece mal o la deja en mal lugar" (ya que había hecho alusión a que ser "fácil" era síntoma de poca inteligencia).
La discusión no acabó demasiado bien, porque a falta de argumentos, concluyó el conflicto diciendo que "yo no podía entender porque soy de otra época".

cuando en el fondo, es su argumento el de "otra época", pero bueno.
Más incongruencias que veo en el paradigma amoroso o de ligue:
- cuando se pide a alguien con soltura sexual, pero que no haya tenido parejas previas. Me parece lícito pedir "igualdad de condiciones", pero no suele ser el caso.
- pedir que una persona vista de forma sexy, pero solo en compañía de su pareja. Nadie viste de forma sexy solo con su pareja. O le gusta ese estilo, o no. Y me parece incongruente fijarse y alabar a una chica que se viste de forma provocativa, para descartarla automáticamente porque no "ha esperado" a hacerlo una vez se le pide salir formalmente.
- Esperar que, llegados a cierta edad, una mujer no haya tenido hijos. Especialmente en ciertos foros, veo como se culpa a las mujeres de la baja natalidad del país, cómo se condena el aborto por ejemplo, pero al mismo tiempo, se trata a las madres solteras/divorciadas como si fueran un despojo o el último mono. No se, algunos parecen que esperan un unicornio.. alguien con 30+, que no haya tenido una relación previa que como fruto hubiera dado hijos cuando las cosas iban bien. Pero al mismo tiempo, si ocurre que aparece una mujer así, debe ser una loca que nadie soporta (porque claro, el tío soltero de 30+ es de oro, ninguna tara ha de tener para seguir soltero). Por supuesto, llegadas a cierta edad, tengan o no hijos previos, tampoco se puede valorar tener hijos con ella, ya está "mayor" (o directamente no los quiere)... Entonces se alimenta el ciclo. Tipos de 30+, que aspiran a niñas de 20, luego las cosas suelen salir mal (no me imagino porqué), pero les han hecho un bombo, y ellas son las que se llevan el estigma de haber tomado "malas decisiones". Ellos no, con pagar la manutención, ya vale.
Repito que me estoy refiriendo especialmente a otros foros que leo.
Sobre la opinión de las descripciones de aplicaciones de ligue, ya es que hay todo tipo de quejas e incongruencias. Tipos que se ríen de que mujeres pongan que les guste el deporte, viajar, leer, los animales, como si fueran todas cortadas por el mismo patrón. Como si entre los hombres hubiera un crisol infinito de hobbies que nunca den lugar a la repetición. Para empezar, las aplicaciones suelen ofrecer unas respuestas estándar, eliges unas cuantas, y a correr. Normal que si ofreces 20 opciones, al final parezca siempre lo mismo. No visito páginas de ligue, pero veo capturas, y en los tíos pasa lo mismo. No se me ocurría quejarme, ni he oído a mis amigas hacerlo, de que siempre coincidan dos o tres cosas. Para algo está la descripción, para ser individual e ingenioso.
Y nuevamente oído de un hombre cercano, cuando se queja de que un ligue se busque otro pretendiente cuando él hace exactamente lo mismo. Aparentemente, se promueve la idea de que es lícito hacerlo cuando se es hombre, y la mujer solo debe centrarse en uno. (A mí me parece correcto que AMBOS se centren en uno).
Otros (dos amigos de mi novio), que hablan pestes de sus "ligues". Lo entrecomillo porque ni a eso llegan. Se quejan de que solo aparecen para pedir favores, para hacer planes cuando les fallan otros, pero ellos nunca dicen que no. En ambos casos, son tíos que "pagan" directamente por la atención, y nisiquiera llegan a recibir una caricia. No lo entiendo, saldría mucho más rentable pagarse una escort, hablando mal y pronto. Y son de esos que, para ser sincera, no son objetivamente guapos ni de lejos.. pero sus "ligues" siempre son chicas 15 años menores, bonitas, y a las que les va la marcha. Jamás se fijan en alguna con la cabeza mejor puesta, con quizá aficiones similares y que tengan una economía para costearse sus propios caprichos. Esas les aburren, y no son trofeos que pasear. Siempre se envalentonan enseñando fotos de esas chicas como si estuvieran saliendo con ellas (repito, ni un beso se dan, solo las llevan de paseo y les compran regalitos -uno en concreto apenas llega a pagar la hipoteca pero se gastó 400 pavos en unas gafas que ella señaló una vez en una tienda-).
De este caso, uno de los amigos hace tiempo trajo a la muchacha a un asadero. Yo, habiendo oído hablar de ella como aprovechada, estaba casi dispuesta a empezar con mal pie. Pero nos dejaron solas y en el fondo nisiquiera me pareció mala persona, y se ofreció delante de todos a pagar su parte (fue el chico el que dijo que no). En un momento de la conversación a solas, sin apenas conocerme, me preguntó, siendo que conozco al chaval en cuestión hace años, cómo podía rechazar sus insistencias sin hacerle daño. Yo le dije que dejara de pedirle cosas, que dejara de llamarle para hacer cosas juntos porque era evidente que él quería algo más que amistad .. su versión de los hechos me dejó patidifusa .. resulta que ella nunca le pedía nada, que sí, que una vez comentó que le gustaban unas gafas de una tienda, y fue él quién a los días apareció con ellas. Qué muchas veces intentó rechazarle regalos y salidas, y él se victimizaba diciéndole que estaba feo rechazar un regalo que le nacía, o dejándole solo tal día... Tras ese asadero, la chica desapareció de su vida, supongo que porque se dio cuenta que no había forma de ser solo amigos sin sentirse presionada con penas y manipulaciones. Y me lo creo, porque poco tiempo después, este mismo amigo comenzó a quedar con una amiga mía, en plan "colegas". Mi amiga me comentó que tuvo que cortarle el rollo a las dos semanas, porque todos los días era él llevándole un cochecito para el niño, un detalle, un pastelito, y acabó literalmente agotada de explicarle que una amistad no consiste en regalos. Ni dos días después, él me estaba reclamando de que mi amiga "le había usado", y le tuve que decir claramente que más bien le había hecho un favor al alejarse, porque si cree que puede comprar a la gente el problema es suyo. Y que normal que la mayoría se aproveche, porque hay que ser subnormal para portarse así siempre sin conocer realmente a la persona, a cambio de migajas.