|
Un post muy interesante, pero difiero en casi todo.
El otro día, por primera vez en trece años, una persona con la que creía tener cierta afinidad personal me faltó al respeto de una manera evidente y grave. No voy a decir como, porque no me hace ni **** gracia recordarlo; me quedo con el detalle de que era la primera vez en trece años que me lo hacían. Lo que voy a hacer ahora es sencillo: No volver a hablarla en la vida, y dejarle claro, si en algún momento coincidimos, en que no voy a hacer esfuerzos activos por perjudicarla, pero que no cuente conmigo para nada.
Sentía afinidad por esa persona. Estaba cómodo con ella, y ella conmigo. Estábamos a gusto juntos, y todo era agradable. Eso produce una ilusión de buen carácter y de persona digna de que se deposite en ella cierta confianza. Dependiendo de nuestra capacidad de calar a las personas, esta sensación será real o solo un espejismo. Hasta ahora, al menos en mi caso, era real; un pasado socialmente fogueado, en el que mucha gente ha intentado hacerte daño, te da facilidades para calar a las personas; saber hasta que punto puedes confiar en ellas, y a partir de que momento estás andando sobre hielo quebradizo.
En una amistad concurren dos vectores, la afinidad personal (no considerar a esa persona desagradable en el trato) y el valor a la hora de ayudarte con los problemas que tienes. Sobre esos dos ejes, se va colocando a la gente a la que conoces; su valor es menor cuanto mas cerca se encuentra del punto (0,0); el valor del tiempo invertido con ellos es mayor cuando mas cerca estés del punto (1,1). Una persona que se encuentre cerca del punto (0,1) es alguien que estará contigo a tu lado pase lo que pase y que te apoyará en cualquier momento jodido, pero que sencillamente, no te cae muy bien. Una persona que se encuentre cerca del punto (1,0) será alguien con quien estás muy a gusto, pero con quien sencillamente, no puedes contar. Es importante saber donde se encuentra cada uno de tus amigos y conocidos en ese campo, y tratarles como se merecen en función de ello.
También hay que saber que la situación en estos campos no es siempre simétrica. El hecho de que alguien te caiga bien, no quiere decir necesariamente que le caigas bien tú. el hecho de que una persona esté dispuesta a hacer grandes sacrificios por tí, no quiere decir que tu estés dispuesto a hacerlos por ella. Mientras tú ocupas una posición en su campo, el puede ocupar otra completamente distinta en el tuyo.
Y hasta aquí la chorrada pseudocientífica de la tarde. Me voy a hacer un piti.
|