|
Pues creo que ya ha llegado el momento.
Hace un mes huí de mi casa por varios motivos, principalmente, porque mis padres me controlaban, no aceptaban a mi novia ni mi orientación sexual, me decían que se iban a suicidar, me prohibieron ver a mi novia, me controlaban el móvil, me obligaron a dejarme el pelo largo, me tiraron ropa.... Mi casa se convirtió en una cárcel. Soy mayor de edad y no me dejaban vivir mi vida como yo quería.
Ahora ya no vivo con ellos pero estuvieron un tiempo hablándome a través de mis familiares, de los cuales no me puedo fiar porque mis padres les han endulzado el oído y están de su parte. Finalmente, rompí el contacto con ellos y la última vez que hablé con mis padres fue ayer, a través de un número oculto, porque no paran hasta encontrarme, están muy preocupados por mí y se piensan que me habían secuestrado y asesinado. Me resulta difícil hacerles ver que estoy bien y que no me están manipulando ni nadie me está forzando a decir ni hacer nada, que soy yo en todo momento. Es más, les pedí tiempo y espacio y ni eso me lo respetan. Y mi madre se pone en el modo drama porque dice que ya se acerca a la vejez (tiene 57 años) y tener morirse sin volver a verme. Flipo.
La cuestión es que yo quería que me respetaran ese tiempo y ese espacio para poder buscarle una solución o algo, pero me lo están poniendo difícil. También pensé en hablar con ellos periódicamente cada cierto tiempo, con el número oculto, para decirles que estoy bien pero no sé si es muy buena idea después de lo que me han hecho y porque puede que así esté haciendo lo que ellos quieren y no puede ser. Yo me fui para ser libre pero no sé muy bien qué hacer.
|