Hoy es un día de esos en el que necesito saber de él... en el que lo que más deseo es ver un whatsapp suyo o cualquier cosa. Sé que podría iniciarlo, que con toda probabilidad me contestaría. Sé que si quiero acostarme con él tarde o temprano podría, pero eso sería rebajarme hasta unos límites... Eso sería volver a lo de siempre, a dar y no recibir, a ser utilizada según sus apetencias, a desvalorarme.
Lo dejé yo, aunque eso es relativo. Le dejé marchar porque a pesar de que lo quiero con locura, que lo quiero para mí, no satisfacía mis necesidades emocionales y no, no estaba dispuesta a seguir así. Me duele en el alma pero así es. Lo he intentado una y otra vez hasta decir basta y no, no lo he conseguido. Seguir con ello era asesinar a mi autoestima y mi dignidad por eso, se acabó
Me da fuerzas pensar que quizás algún día podamos volver a tener algo, que él estará preparado, que se dará cuenta que yo soy la persona con la que quiere estar y me consuela el hecho de que continuar manteniendo esto era malo. Habíamos adquirido una dinámica que iba a ser muy difícil cambiar, especialmente si él no iba a tener interés en ello. Él tenía todo el poder y yo ninguno ¿quién va a querer cambiar eso?
Por eso lo evito (o lo intento al menos). Creo que si esto tiene algún tipo de solución pasa por el tiempo, por la distancia. En el futuro ella permitirá que si nos volvemos a encontrar, las cosas se construyan de una nueva forma y se redefinan los roles que cada uno tenemos en la relación. Será más fácil construir algo equitativo.
En fin... hoy es uno de esos días en los que me siento vacía, en el que lo único que me alegraría sería recibir noticias suyas. Gracias a todos/as