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Hola a todos.
Por circunstancias de la vida, he tenido que volver a casa de mis padres con 29 años. Mi pareja me dejó hace un año y medio embarazada de una niña, teníamos alquiler compartido, no he tenido trabajo en dos años, y los que he tenido han sido todos temporales y muy cortos, y lo me quedaba de paro no me alcanzaba para cubrir todos los gastos, tuve que dejar la niña en casa de mis padres, y cuando dejé de percibir todo tipo de retribución, deje la habitación alquilada que tenía contratada, no tuve más remedio que agachar la cabeza y meterme otra vez donde mis padres.
He vuelto a ver a un chico que fue mi pretendiente allá cuanto tenía 20 años, muy gentil, agradable, me saludó con efusividad, hacía más de 7 años que nos veíamos, y me invitó a tomar algo amablemente.
Ha tenido fortuna en la vida, sacó su carrera de arqueología, aprobó sus oposiciones y trabaja en un Museo de Prehistoria de la Consejería de Cultura. Ahora mismo está solo, cortó con su novia hace ahora 7 meses, y le va muy bien, ha podido emanciparse sin ningún problema, vive en un pueblo pequeño a unos 15 km de su trabajo, se compró una casa de madera y la Junta Vecinal del pueblo le ha cedido el terreno para ubicarla durante 99 años.
Yo le conté bastante de mi vida también, que con 23 años me junté con un chico que me dio muy mala vida, era faltón, gritón, bebedor, controlador, pensaba que yo era su súbdita, y no su novia, y para colmo me dejó abandonada en cuanto supo que me quedé embarazada. Y todo lo que vino después en mi desgraciada vida.
Lo cierto es que es guapísimo y me sentí muy a gusto con él, no se, protegida, el que es un pedazo tío, nos tiramos casi 4 horas hablando de todo, hasta que intenté besarle. Y lo hice porque a mí me dio la sensación de que todavía le gustaba, sino como entonces, aún bastante, no sé, sus gestos, sus miradas profundas, me tocaba, etc. Pero me apartó, dice que amigos lo que sea, pero nada más. Le pedí disculpas, le dije que lo hice porque me gusta, y quiero estar con él. Dice que no importa, que no me culpa de nada, porque lo que yo hice es juego limpio, pero se sintió muy frustrado cuando lo rechacé, lo pasó bastante mal durante mucho tiempo, al verme salir con otros chicos, se siente el segundo plato, y ahora encima que tengo una niña, se siente todavía peor. No se cree preparado para ser padre aún, sus dos únicas relaciones estables han sido breves, y tiene la sensación de que le falta vivir todos los pasos de una relación, el noviazgo, las locuras, los viajes, la convivencia, y ya después, si todo va bien, los hijos. Dice que vengo con el trabajo hecho, si quiere tener un hijo, pero quiere hacerlo él, y que lleva fatal eso de aceptar hijos que no son suyos, teniendo en cuenta además que cuando él me pidió salir no tenía hijos. Me dice que él jamás me hubiera abandonado de quedarme embarazada, el por un hijo suyo da la vida si hace falta, pero cuando los hijos no son suyos, las cosas cambian. Dice que la pequeña, aun siendo una inocente criatura que no tiene culpa de nada, es el vivo testimonio de mi rechazo pasado, y le duele, y mucho.
Todavía siente algo especial por mí, eso me ha dicho, pero tampoco se fía de mis intenciones, dice que no puede descartar que ahora vuelva donde él “cual hijo pródigo”, así lo dijo, textual, en busca exclusivamente de estabilidad para mí y para mi pequeña.
En resumidas cuentas, dice que me quiere, pero le da la sensación de que conmigo va a ser un desgraciado, que he vuelto a él porque mi amor me ha dejado abandonada.
Le he visto en más ocasiones, el me saluda tal cual, con su siempre presente amabilidad, le he invitado yo también de vez en cuando a tomar un café, me ha tropezado varias veces cuando iba andando a coger el bus y me ha recogido con su coche, puesto que le pillaba de camino, en una de esas ocasiones se le quedó el móvil en casa, volvió a buscarlo y me invitó a entrar, la casita está muy bien. Hablamos de cosas triviales, no hemos vuelto a tocar nada de lo nuestro.
Han pasado casi dos meses desde la primera y larga charla que tuvimos, y cada día estoy más pillada por él, no pienso en otra cosa. Tengo algo que agradecerle, habló con un colega suyo que es encargado de Bigmat, su mujer trabaja con él, en la biblioteca del Museo, y me llamó diciéndome que ya tenía un curro, suplir una baja por maternidad de una trabajadora, ahí estoy ahora, de atención al público y colocando material, a ver si tuviera la suerte de que cuando vuelva la titular les hiciera falta ampliar plantilla. Le estoy enormemente agradecida, hice un módulo de salud ambiental, pero jamás encontré trabajo relacionado con mis estudios, que voy a pedir yo, si hay licenciados en el paro, he preparado también oposiciones, que es lo mejor que se puede hacer hoy en día, pero no he tenido suerte. El lunes pasado empecé, me estoy adaptando, mi horario es de 8:30 a 13:00, y de 16:00 a 18:30, 820 euros mensuales. Una tarde se pasó por mi curro a ver “qué tal está la nueva currante” y para reírse un poco de mí, vestida con el mono, dice que estoy “muy graciosa”. Es un cielo de hombre, de verdad.
Yo os prometo a vosotros, ya que él no parece fiarse, que él me gusta muchísimo, estoy completamente segura de querer iniciar algo duradero con él, no quiero que me mantenga, quiero trabajar, lograr un empleo estable, la niña está ahora en casa de mis padres y yo trabajando en lo que os digo gracias a él, no lo quiero para que me saque de la pocilga, como decimos por aquí. Y sé que me quiere, me lo ha dicho y se le nota, pero no se fía, le sienta mal que tenga una hija, mi rechazo pasado aún le corroe, y se siente el segundo plato.
Como madre que soy, no puedo negar que busco un hombre que haga las veces de padre de mi pequeña, lo que no quiso hacer el cerdo de mi ex, todas las que seais madres estoy segura que me vais a entender, es lógico que el hombre que me acepte a mí, tenga que aceptar también a mi niña. Mi hija necesita un padre, creo que éste es un buen hombre, formal, educado, no está todo el día de fiesta ni dándole al trinque como mi ex, etc. Ya le he visto besar y aupar a una niña de una amiga suya que apareció un día que estábamos charlando, la compró una piruleta y todo. No es nada y solo han pasado dos meses desde que le he vuelto a ver, pero me ha hecho pensar, le veo tierno, cariñoso, justo lo que mi hija necesita, le ha faltado siempre un padre.
Me gustaría pediros consejo. ¿Cómo puedo hacerle olvidar el pasado y convencerle de que cada día que pasa lo amo más?
Muchas gracias a todos.
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