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Cuantas veces no nos habremos despertado de madrugada sobresaltados por sucesos terribles que creíamos reales. Cuantas veces no hemos estado largo tiempo aun después de despertar diciéndonos que si, que parte de “simbólica” realidad si que tenían. Cuantas veces pasadas unas horas no hemos renegado de aquel sueño, negándole ninguna importancia y valor.
Pues eso, el que se atreva, que nos haga el relato de su peor sueño, y del significado que le atribuyó.
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