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Escribo esto con toda la rabia e indignación.
Hace cinco años que conozco a un hombre debido a mi trabajo. Es una persona de dirección, pero no mi jefe directo. Solía pasarse bastante por mi oficina, y comenzamos a tontear, de manera muy parecida a como muchos compañeros tontean entre sí sin que jamás pase nada, solo bromas.
Desde hace algún tiempo la cosa empezó a escalar, sobre todo desde que se empezó a hablar de que se va a jubilar anticipadamente por una minusvalía.
Le dije que qué iba a ser de mí sin él, que me iba a aburrir muchísimo yo solita, que me iba a quedar "sin mi papi del trabajo" que quién me iba a defender de todos esos brutos, y él me decía que si yo quisiera y le echaba tanto de menos algo se podría arreglar para vernos, que mucho cuidado, porque los jubilados tienen mucho tiempo libre y podía venir a mandonearme, que si él quisiera y yo me dejara y blablabla... Todo esto de viva voz y delante de otra gente, porque no era muy distinto a lo que hacían los demás entre sí, con la diferencia de que eso él solo lo hacía conmigo y yo con él.
Soy muy tímida y solo él me inspiraba la confianza.
¿Problemas? A mí él siempre me ha gustado, aunque sea mucho mayor que yo, pero ni muerta iba a pasar por el ridículo y los problemas de entrarle a una persona de grado superior y casada, así que me había conformado con eso. Solo bromear.
Este verano hemos ido tres días de convivencia unas 90 personas, entre las que estaba él, que se apuntó en parte porque había un pequeño acto de despedida programado para todos los que van a jubilarse en breve, y yo básicamente porque la empresa me obligaba a asistir.
Además de las jornadas en sí, también había comidas a cargo de la empresa de estilo buffet y barra libre las dos noches en un par de pubs de la zona, así que pasamos bastante tiempo juntos.
En la última noche se ofreció a acompañarme de vuelta al hotel para que no fuera sola, y entre unas cosas y otras nos acabamos perdiendo para ver la ciudad y hacer un mínimo de turismo. Como de noche tampoco es que haya demasiado que ver, al final empezamos a hablar y a tontear más y más hasta que le dije que si él quería, yo me iba a dejar...
Quiso, y lo malo es que al ser habitaciones pagadas por la empresa, minimizaron costes poniéndonos de dos en dos en habitaciones con otras personas del mismo sexo, así que ninguno se podía quedar a dormir en la habitación del otro.
Cuando él estaba saliendo de la mía entre risas y besos, nos vio otro compañero que entraba en la suya del mismo pasillo. Yo me puse super nerviosa, pero él decía que no había por qué, que seguramente el compañero no dijera nada, que me estaba preocupando innecesariamente y que la gente no se mete en la vida de los demás.
Y vaya que si se meten. Mucho, muchísimo. Al día siguiente en el vuelo de vuelta lo sabían todos los asistentes. Un par de días después toda la empresa.
A mí me han intentado hacer por todos los medios que denuncie acoso y abusos. A él le están amargando los últimos meses que le quedan de trabajo con acusaciones absurdas.
Como he negado por activa y por pasiva que se aprovechase de mí, o yo estuviera alcoholizada y en situación de no consentir y demás, ahora directamente estoy bajo sospecha (no oficial, solo en rumores asquerosos) de que el examen que he aprobado para subir de categoría ha sido gracias a acostarme con esta persona, cuando él ni pincha ni corta, ni está tan arriba como para conocer las preguntas de los exámenes antes de que se celebrasen, y encima se hicieron mucho antes de la convivencias estas.
Curiosamente muchas de estas personas que tanto cuchichean sacaron una nota menor y optaban al mismo puesto...
Es cuestión de tiempo que llegue a oídos de su mujer, si no lo ha hecho todavía...
Ya ni siquiera baja a verme y hacerme compañía y estoy muy sola de verdad, sin mi 'papi' y con gentuza que habla a mis espaldas y cuestiona mis méritos.
Le echo muchísimo de menos, pero no quiero causarle más problemas... y sin embargo me muero de ganas de estar con él...
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