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Usuario Novato
Registrado el: 04-February-2016
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Buenas!! Un gusto, quisiera comentarles mi situación a ver que opinan porque si bien siento que estoy claro, no puedo evitar extrañar a mi ex.
A ella la conocí por medio de una amiga, de hecho era para que la ayudase con una diligencia on-line que no sabía hacer, al hablar con ella (mi ex) que para ese momento era una total desconocida, me cayó bien y además se veía bonita para mi gusto en su foto del Whatsapp, la ayuda de la diligencia era previo pago (yo nunca había cobrado por eso, pero ningún dinero extra es rechazable) y bueno cuando finiquitamos ese asunto, me dice para pagarme (los datos míos para transferirme), yo me negué le dije que sólo efectivo (quería conocerla en persona), aceptó y nos vimos. Debo admitir que me impactaron esos ojos tan hermosos que tiene y su cabellera larga, la chica se veía con los pies en la tierra (ella 26 en ese momento, yo 28), profesional, con unas metas similares a las mías, ese día le invité un café y no dudé en invitarle a una segunda cita.
Luego de un par de rechazos, accedió mas por "pena" de no dejarme embaucado que por otra cosa, la invité a un sitio al que generalmente voy a bailar y en esa cita (una semana después de conocerle en persona), nos besamos por primera vez y no puedo negar que la atracción fue sublime, ella se emocionó mucho y apenas habernos visto por dos veces ya me estaba hablando de sus amigos, su familia, me dio muchos detalles y yo complacido oyéndolos; desde ese día hasta el día "atroz" que ahora llamaré, no nos dejamos de hablar ni un día.
Todo iba muy bien, yo si la noté un poco fría y seca, pero me parecía algo natural en ella, pero como conmigo se comunicaba y había ese interés, yo pasaba por alto esa actitud de ella. Demoré un mes en formalizar algo con ella, lo quería hacer casi que a los 15 días de conocerle, pero como yo soy alguien muy idealista no lo iba a hacer en un lugar de comida rápida, en la calle o en otro sitio común, por así decirlo; la llevé a una zona muy chevere de mi ciudad donde generalmente van las parejas (una montaña) a pasear su amor. Eso fue en diciembre, luego de hablar de todo un poco, busqué la forma de formalizar nuestra relación dada la cercanía que muuuy rápidamente nos hemos formado ambos, nos escribíamos, nos besábamos apasionadamente, nos mandábamos imágenes bonitas, hasta estábamos escondidos de nuestros amigos en común que son chismosos y metiches para irnos a besar en medio de una multitud o agarrarnos las manos bajo la mesa, muy bonito de verdad; retomando el tema ella aceptó, se le notó muy complacida y bueno yo más, aunque tuve algunos ataques de inseguridad que les detallo a continuación.
Ese mismo día que formalizamos, 20 de diciembre para ser exactos, pasó algo que me cayó muy mal, pero fue un accidente, nos estábamos tomando unos selfie con su móvil y entre su mano y la mía lo estábamos sujetando y yo no sujeté bien el teléfono y se ha caído y se estrelló la pantalla, la pena no la pude aguantar y me sentí muy mal, por torpe, lo arreglé pero eso me opacó un poco la felicidad de haber concretado con ella. Con todo y eso se lo tomó con calma y le preocupó mi breve caída emocional y me dejó saber que no pasa nada, que eso le puede pasar a cualquiera, y se me fue quitando poco a poco, lo intenté compensar y me correspondió, compartimos y nos fuimos a nuestras casas.
Luego nos vimos a los tres días (ambos tenemos trabajos bastante copados), compartimos con unos amigos míos, no fue muy buena la salida, pero bueno un par de citas "aburridas" no iban a dañar lo que fue un primer mes muy rápido y bien llevado.
A los dos días de esta cita antes referida, cumplió años, coincidiendo con navidad, yo quería pasarla con ella pero a pesar de que ya éramos novios, ella no quería enfrentar a su familia con esta noticia porque según ella, llevaba mucho tiempo soltera y no quería tener a todo el mundo pendientes del "boom" del hecho de tener novio, yo acepté porque estaba en una situación similar a la suya sin embargo por tratarse de ella no me importaba pero NADA lo que los demás opinasen; su mamá la vino a visitar por su cumpleaños, y porque salía de viaje a los días siguientes y bueno pasaron nochebuena entre familia y literalmente se olvidó de mí, me sentí fatal, pero mal mal mal, e intenté a toda costa de no demostrárselo (y no lo hice), prácticamente esa noche me hice una tormenta en un vaso de agua yo solo y me emborraché y me fui a dormir pensando en mi "mala suerte" de ser tan bueno y recibir indiferencia a cambio. Muy alejado de la realidad, pero en el momento no lo vi así, afortunadamente eso nunca se lo hice saber.
A la mañana siguiente, navidad, su cumpleaños, me escribió y quedamos en vernos esa misma mañana, se llegó a la ciudad y la fui a buscar, estaba todo cerrado y nos quedamos en un banquito cerca de su trabajo (tenía que trabajar ese día), se sentía ella un poco mal de una alergia pero yo estaba tan feliz por verla que velé por hacerla sentir bien, querida, extrañada, nos besábamos en ese sitio con tal intensidad que podías oir a gente decir "Llévatela para un hotel", cosa que siempre estuvo en mi mente desde el día 1, pero era capaz de esperar lo necesario porque de verdad me estaba empezando a importar la chica en cuestión.
Le di su regalo de cumpleaños, la acompañé hasta su trabajo, conocí el sitio, todo; me despedí deseándole el mejor cumpleaños y que bueno, respetaba el que aún no le quisiera decir nada a familia y amigos pero estaba pendiente, y me fui a mi casa. Ella, bella, pendiente si ya llegué que como me sentía, que el malestar por la alergia se le quitó después que nos vimos, que sus cumpleaños siempre eran "aburridos" y éste fue la diferencia y bueno, una vez su mamá se fuese (quería compartir con ella), nos veríamos. Así fue de hecho, a los dos días nos vimos y tuvimos un encuentro muy cercano al sexo, que, de haberse concretado propiamente dicho tal vez me habría enamorado perdidamente de ella porque para ser tan fría y seca, ese momento de "casi" entrega, fue tan fogoso y especial que aún no lo olvido y sé que ella tampoco (luego les explico el por qué).
Nada, ella pasó año nuevo con sus amigos, tenía boleto comprado mucho antes de conocernos y mantuvo el contacto, el interés, el afecto y yo feliz y portándome bien, dejando de lado tooodas las mujeres locas que querían enrollarse conmigo en aquel momento y las que ignoré sutilmente, deseando ver a mi novia (término que me costó atribuirle al referirme de ella ante terceros, dado que estuve muchísimo tiempo solo) y a quien logré ver a la semana desde dicho encuentro casi sexual como les comenté.
Cabe destacar que al día siguiente de llegar al país, la quería ver, pero mal, tenía unas ansias por verla y tenerla en mis brazos que contaba los minutos, así sea para verle un par de horas ese domingo en la tarde, pero lamentablemente se quedó donde el novio de la mejor amiga y para salir de ese pueblo se necesita carro y todos estaban tan cansados que se quedaron durmiendo; claro ella me dijo que si vendría pero no tenía de otra y se quedó pero como no me contestó el mensaje a tiempo, no pude evitar decepcionarme muy rápido, como niño, ella se dió cuenta pero al hablarme con claridad se me quitó todo, se apenó mucho y mostró interés en verme cuanto antes así tuviese que esperarme en mi trabajo.
De hecho el lunes 4 de enero, yo tenía que hacer unos cierres contables de año en mi trabajo y era probable que no nos viésemos pero afortunadamente si se pudo y nos vimos, de verdad que ambos sonreíamos antes de vernos y saludarnos, fuimos a un sitio al que generalmente íbamos a besuquearnos donde nadie nos molestaría y bueno cada vez eran más fogosos los encuentros y con la premisa de nuestra casi relación sexual, yo ya fui sutilmente demostrando mi interés sexual en ella la cual declinaba educadamente cada vez.
Yo de verdad no la presioné, pero cada vez que nos veíamos la cercanía era mas y mas, yo planifiqué una salida que terminara de concretar el sexo, aquí empezaron los problemas:
13 de enero, compro boletos para el cine, ella encantada aceptó pero no para ese día sino para el viernes 15. Las compré con antelación desde el 13 porque era una función muy demandada a nivel general. Llegó el día, los dos muy bien vestidos fuimos, y para mala suerte mía no me fijé que había comprado los boletos para el mismo 13 porque la página del cine es confusa y hay que fijarse bien, yo juraba haberlo hecho bien pero el ticket decía 13 y no me fijé, en pocas palabras perdí el dinero, ella quedó impactada pero resolví rápido, compré otros ticket pero para otra película porque esa ya no tenía disponibilidad. A partir de ahí estuvo un poco menos entusiasmada que antes que pasara ese incidente tan tonto; al terminar la película ella tenía un compromiso con la familia y necesitaba ubicarlos, yo como tenía en mente un plan para "hacerle el amor" prácticamente, quise llevarlo hasta el final, me quise sentar en un banquito para dejarle saber que quería eso a ver qué opinaba pero para mala suerte de los dos en ese momento hacía un frío tan bravo que me salió con una patada, algo así como "ay no vamonos que frío", me la cortó horrible me sentí mal y bravo, paralelamente escucharla tratar un poco déspota a su familia yo estaba como decepcionado saben y bueno le manifesté mi inconformidad por lo que acababa de pasar, ella no podía creer que yo le estuviese diciendo todo eso y de paso que le quise invitar un trago para hablar un poco (ya no quería nada de sexo luego de esa "patada") y compartir más, me volvió a rechazar tajantemente, y bueno le volví a alegar hasta que bueno nos fuimos del sitio que estaba tarde.
Debo admitir que, egoístamente la hice caminar un largo trayecto hasta encontrar un sitio donde pudiésemos hablar y seguí diciéndole que las cosas no son así que debe ser mas diplomática y bla bla bla que ella me importa mucho y me duele que me hablara así, y bueno poniendo mi punto de vista claro y hacía frío y nuevamente, de forma egoísta, no pensé en que estuviese ella aguantando frío (hacían unos 14-15°) y bueno me escuchó y no dijo nada. Nos calmamos, besos van y vienen, me fui calmando y mi interés sexual volvió pero se lo dije de palabras le dije tengo algo que decirte, desde ese día que fue un "desliz", como ella lo nombró, y le confesé que moría de ganas de tener intimidad con ella que me encanta demasiado y que podía pasar toda la noche besándole y abrazándole (en realidad quería más eso que el mismo acto sexual per se) y bueno me dijo que no que no había prisa y bueno le insistí y como no quiso le dije bueno nada vámonos, conseguí un taxi pero nuevamente me hice una tormenta en un vaso de agua porque en la vía no le hablé nada, estaba molesto pero no porque me haya rechazado ese día (ya lo había hecho antes y no me había importado) si no por acordarme de su mal trato de antes y pensaba que horror, así lo tratan a uno cuando es comprensivo y demás y viene un patán y a ese sí se le regalan, y toda la vía mi mirada perdida viendo hacia la calle y pensando eso... la dejo en su casa, beso, y me dirijo a la mía.
Le llamé le dije que ya había llegado y ella estaba un poco triste, yo enojado, pero le dije que bueno todo bien que le hablaba al día siguiente y me fui a dormir. De hecho fue algo así como borrón y cuenta nueva, ya no me sentía bravo ni nada, retomamos contacto y todo normal, sé que estaba un poco reticente pero le invité a salir nuevamente pero como tenía ese compromiso familiar no se dió. De igual forma la trate como si nada, ella se fue reanimando poco a poco y nos vimos en nuestro primer mes anivesario.
Sé que llevo varios párrafos disculpen, necesito sacarme esto de mi sistema.
Todo en orden, de hecho ella se sintió nuevamente bien, apegada, yo de verdad no es que sea desapegado si no que trato no abrumar a la otra persona porque soy MUY ATENTO, entonces dosifico la atención para tampoco parecer necesitado y eso al parecer le afectó pero no me enteré hasta después del día atroz.
Dos días antes del referido día, la invito a cenar, y me miró con una cara de enamorada que me gustó muchísimo de hecho me dio mucha felicidad porque yo estaba un poco cauto porque no sabía que esperar debido a su forma de ser y me fui entregando un poco más al amor, y ella me correspondía. De hecho NUNCA me había sentido tan entregado como esos dos días antes del "atroz".
(continúa en el siguiente post)
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