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Usuario Experto
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Hoy ha salido el tema entre la familia, el de los fenómenos extraños, y la verdad es que ha resultado más que interesante, y, aunque yo lo miro siempre desde el escepticismo, cuando tus propios padres te aseguran que han vivido eso..... Una semilla de duda crece.
Os cuento un par de anécdotas rápidas:
La primera la contó mi madre, ya que le ocurrió a ella:
Cuando ella vivía en casa de sus padres, cuando era adolescente, dormía junto a sus hermanas en un cuarto con litera.
El problema es que su madre (mi abuela), tenía por hobby coleccionar muñecas (de las de antes), de las que son realistas de c0jones y que, al menos yo, no querría tener en mi cuarto (me las enseñaron un día y tela), y para colmo, las guardaba en el cuarto de mi madre, que a su vez también dormían en el sus 4 hermanas.
El caso es que ella cuenta que solía tener una pesadilla (o cree que eran pesadillas), de ella despertándose a mitad de la noche, y al mirar al frente, ver a las muñecas subidas encima de la cama, danzando en círculo frente a ella.
Esta pesadilla era muy recurrente en ella.
Hasta que una noche, se despertó y ella jura que vió a una de las muñecas subidas a los pies de la litera de una de sus hermanas, observándola dormir.
Mi madre le gritó que la dejara en paz, que se fuera de una vez, y la visión desapareció.
No volvió a soñar más con las muñecas.... Curioso.
Ahora voy con las de mi padre, que estas si acojonan un poco más el imaginarlas, y más si tenemos en cuenta de que mi padre es el primero que le tiene máximo respeto a estos temas y nunca bromea con ellos.
La primera fue durante toda su infancia, cuando vivía en casa de su abuela junto a su hermano.
Según cuenta; la casa de su abuela nunca estuvo bien, ni es un lugar que el recomienda para vivir, debido al la sensación pesada y de mal rollo que le provocaba.
Sin ir más lejos, el cuenta como una mañana escuchó un grito de su madre proviniendo desde el cuarto de baño.
Fue corriendo a ver qué había pasado, solo para que mi abuela le jurase que alguien le había tirado del pelo mientras se pasaba el secador.
Otra fue cuando se quedaba a dormir en una especie de guardilla adaptada a cuarto enorme, que solo tenía una pequeña ventana con barrotes negros, de estos que se utilizan para que nadie se cuele dentro.
Bueno, pues el jura que el y su hermano veían todas las noches como unos cuantos niños se asomaban a la ventana, todos juntos apretando unas cabezas con otras, observándolos para, una vez los miraban directamente, alejarse la ventana, pero seguir mirándolos desde la distancia. De hecho, mi padre cuenta que se llegó a acostumbrar a este fenómeno.
También veían a un perro (esto era incluso de día), asomarse al marco de la puerta de su cuarto.
Mi padre y su hermano iban a seguirlo siempre, silbando y llamadolo, pero el perro siempre bajaba las escaleras corriendo, para que luego mi padre y su hermano lo siguieran y no lo encontrarán nunca.
Otra fue, cuando se tuvieron que ir unos días de esa misma casa, debido a que Granada estaba pasando por una fuerte época de terremotos, y había riesgo de derrumbamiento, y más para las casas de aquella época.
Los vecinos de aquella época, tenían la costumbre de, en vez de quedarse en casa de un familiar alejado de la zona de terremotos, quedarse en prados y campos al aire libre a pasar las noches.
La familia de mi padre no fue la excepción, y trajeron una especie de bañera en la que llenaban agua, y por el día poder bañarse y jugar.
Todo bien, hasta que un par de años después, se enteró toda la familia por medio de antiguos dueños, que en esa bañera murió un infante ahogado.
Nadie se volvió a bañar en esa bañera, fue tirada a un contenedor municipal.
A mi padre le ha dejado tal huella las anécdotas desagradables de esa casa, que, a pesar de que a día de hoy está demolida, evita a toda costa pasar por la calle en la que estába la casa.
Le crea malestar.
Esa es una de su infancia, ahora voy con la anécdota más reciente, que si bien ya tiene tiempo, yo ya estaba en este mundo cuando ocurrió, y de solo pensarlo me inquieta. Menos mal que estaba muy pequeño y no recuerdo nada de nada, porque esta si me ha rallado un poco, y más si mi padre jura que es verdad.
Resulta que en la casa que tenemos pegada pared con pared, a la derecha, vivó una pareja de ancianos, que por desgracia, ya fallecieron.
A la anciana si la recuerdo, ya que murió cuando yo tenía unos 12 años, pero a su marido no, ya que este murió cuando yo era mucho más pequeño, y no le pongo cara, ni siquiera supe de su existencia hasta hoy (y viendo lo que me han contado, así lo agradezco).
El caso es que el murió, dejando a la anciana viuda.
Hasta ahí todo normal.
El problema se dio un día que mi padre bajó a la cochera...
Resulta que yo y mi familia vivimos una casa, que, si bien está pegada pared con pared a ambos lados con la de los vecinos, no es una comunidad ni nada por el estilo, son casas independientes.
Lo que si es una comunidad son las cocheras, que básicamente es un pasillo alargado y ancho con los portones de cada cochera a los lados.
Para sacar el coche de la cochera, primero tienes que, sacar el coche de tu trastero, sacar el coche al pasillo de la cochera, bajarte y abrir con la llave, y esperar a que la puerta automática se abra.
Además, antes (hoy por hoy no), la cochera tenía un interruptor "ahorra-luz", es decir: Tu al llegar, le pulsabas y se encendían las luces, pero si al cabo de un tiempo no le volvías a pulsar al interruptor, (interruptor el cual por cierto solo había uno en todo el pasillo, y si te pillaba alejado tenías que ir al quinto cojón a oscuras a pulsar), se apagaba y te dejaba a oscuras, solo con las luminarias de emergencia naranjas encendidas.
Yo tuve un trauma con ese interruptor, porque me acuerdo de estar jugando el cochera de pequeño, e ir corriendo a pulsar el interruptor antes de que se apagarán las luces.... Las veces que se apagaban antes de que me diese tiempo a llegar, me cagaba vivo.
De hecho, hoy por hoy, no me mola quedarme a oscuras en la cochera (alguna vez que otra me ha pasado).
Volviendo a la anécdota de mi padre:
Como dije; un día como otro cualquiera, a eso de las 5:30 AM, mi padre bajó a la cochera para coger la moto e irse al trabajo.
Sacó la moto del trastero, y se bajó para cerrar la puerta.
Por lo que sea, se atrasó más de la cuenta, se entretuvo etc... Pero se le apagaron las luces, quedándose a oscuras solo con las luminarias naranjas encendidas.
Como el interruptor le pillaba lejos, decidió simplemente subirse a la moto, meter la llave para abrir la puerta automática e irse, cuando de repente, sintió algo por el rabillo del ojo....
Se dió la vuelta y vio, gracias a las luces naranjas de las luminarias, un hombre parado al final, allá al fondo del pasillo, encarandolo.
Mi padre se extrañó (¿Qué coño hacía un sujeto a las 5:30 de la mañana, parado al final del pasillo sin hacer nada?)
Aun así, mi padre lo saludó, pero el problema es que no recibió respuesta alguna, simplemente el sujeto se quedó mirándolo.
Mi padre muy incómodo ya, se subió en la moto y se fue.
Al día siguiente, le volvió a ocurrir lo mismo: Baja a la cochera, saca la moto, se le apagan las luces de nuevo, y al girar la cabeza, ve de nuevo al sujeto.
Esta vez decide acercarse a el a saludarlo o a ver quién coñ0 era.
El problema es que cuando mi padre se fue acercando a saludar y dando pasos hacia delante, más se fue dando cuenta de que se parecía al vecino fallecido de hace unos días.
Al darse cuenta, automáticamente se le pusieron los pelos de punta, y a paso apresurado, se subió en la moto y se fue lo más rápido que pudo, sin mirar atrás.
¿Resultado de aquello?
Pues el susto fue tal que mi padre estuvo más de dos años sin pisar la cochera, sacó el coche de allí, y además, vendió la moto (que yo siempre pensé que la vendió por sacarse un dinero, pero no. Eso fue lo que me contó para no alarmarme de pequeño). En realidad la vendió para no tener que pasar más por el pasillo de la cochera.
Así se tiró dos años y pico.
Dice que hoy por hoy, nunca más ha visto a ese anciano, ni en la cochera ni en ningún lado, pero jura que es la verdad.
Y sinceramente, yo estaba mejor sin saberlo, que queréis que os diga, porque yo a veces tengo que bajar al pasillo de la cochera.
Otra anécdota que nos han contado, y que yo no sabía, es que en la antigua donde vivian los tíos de mi padre, también pasaban cosas extrañas.
Lo peor es que en esa casa pasé buena parte de mis fines de semana en la infancia, pero aún así, mis recuerdos de ella, son muy difusos (en parte porque dejé de ir con 7 años).
Resulta que en la planta sótano (curiosamente la que mejor recuerdo), contaban los tíos de mi padre, que muchas noches, sin razón aparente, la televisión se encendía sola a toda pastilla, sin señal, por lo que se escuchaba ruido blanco, pero a toda ostia.
Tanto así, que se escuchaba dos plantas arriba, donde dormían mis tíos, y tenían que bajar dos plantas a apagarla.
Al final resolvieron tirar la televisión, y comprar otra.
El problema es que al día siguiente de comprarla, el problema se reproducía exactamente igual: La televisión se encendía con estática y ruido blanco sin razón aparente en mitad de la noche.
Al final resolvieron en desconectarla directamente del enchufe, y funcionó (si llega a seguir igual sin estar enchufada a la corriente, yo creo que se van de la casa con lo puesto).
Y de echo, al final acabaron mudandose.
Aunque en parte mi tía tiene un poco lo que merece, porque es de las que les encanta jugar con magia negra, comprar artilugios y dejarse el dinero en esas bobadas....
Y bueno, como anécdota extra, y sin que esto tenga que ver conmigo o con miembros de mi familia:
En Granada hay un sitio que se dice que está cargado de energías negativas: El edificio de la diputación de Granada, en concreto, el sótano, donde se guarda el archivo.
El edificio hoy por hoy esta cerrado, ya que transpasaron la actividad a otro edificio.
Sin embargo no está abandonado, ya que está bien cuidado y tal.
El problema es que ningún guardia tiene coj0nes de estar allí de noche, vigilando. Ninguno, y esto lo podéis buscar.
Los limpiadores, tiene que ir siempre de día limpiar, nadie tiene coj0nes de quedarse allí abajo una noche.
Tenéis más información en internet si buscáis.
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