> Foros de Temas de Amor > Foro General sobre Amor
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo 02-Dec-2014  
Usuario Novato
 
Registrado el: 02-December-2014
Mensajes: 1
Bien, está es la situación:

Actualmente vivo en una casa adaptada como una casa de huéspedes, estoy por cumplir un año viviendo ahí. En esa casa vive una señora con su hija e hijo. Los tres han sido amables conmigo, pero el problema es que he sentido atracción por la hija y ella tiene novio.

En algún momento nos encontrábamos mucho de lunes a jueves antes de ir a trabajar los dos, notaba que ella se inhibía mucho conmigo y pensaba que era por timidez. Conforme iba pasando el tiempo, nos empezamos a llevar mejor, pero eso no impedía que se inhibiera. Es común que yo tenga que tomar la iniciativa para conversar, sino ella ni platica. Ya si la platica inicia, lo bueno es que no es muy cortante en sus respuestas; pero no mira mucho a los ojos si estoy cerca de ella. Había algo de coqueteo mutuo, más de mi parte, a pesar de su situación sentimental; aún me causaba conflicto por lo de su novio y por eso nunca le he pedido su número ni la he invitado a salir. Son muy contadas las veces que me lo ha mencionado.

Ahora, debido a que le cambiaron su horario de trabajo, sólo me la topo los domingos. Seguía lo suficientemente bien la relación y esas veces que nos encontramos ya con su cambio de horario, recuerdo que había veces que su mamá a veces se aparecía y ella inmediatamente se quedaba callada; por lo mismo, creía que sentía una atracción por mí y para desgracia de ella creía que se terminaba delatando por callarse bruscamente.

Hubo también recientemente un evento social, fui invitado por la familia. Fue un buen momento para ver cómo se desenvolvía ella con otras personas, notaba que no tenía nada de dificultad, y en cambió conmigo se mostraba cohibida, al igual que en nuestro encuentros en la casa, no hacía mucho por platicar en ese evento. Llegue a pensar en broma: o le gusto o me detesta. Nuestra plática fue breve.

Algo que tengo que aceptar, es que nuestra relación no ha sido constantemente buena. Hemos tenido buenas rachas, y otras veces han sido malas con pláticas poco transcendentales y poca amabilidad de parte de los dos. Hubo también una temporada en que dejamos de encontrarnos y no hacíamos mucho por vernos, especialmente ella.

Desde que le cambiaron su horario, la mayoría de nuestros encuentros no han sido exactamente los mejores. Por cualquiera que sea la razón, ella se ha tomado confianza en portarse grosera conmigo y ahí siento que se rompe un límite de relación entre hija de casera e inquilino. Como consecuencia, hubo veces que me porté indiferente con ella, la última vez se notó que le molestó sin siquiera decirlo (las pocas veces que he sido indiferente con ella han ayudado a que a la siguiente se porte más amable)

La semana antepasada el encuentro fue muy bueno (supongo que porque se acercaba su cumpleaños), pero la semana pasada sentí que le puso un alto a nuestra relación. Nos encontramos, me contó lo bien que se pasó toda la semana pasado por su cumpleaños, fueron muchos festejos y el del sábado me dijo que duro hasta altas horas de la noche; le pregunté en broma a qué hora había llegado y se molestó, pensó que la estaba cuestionando y no fue mi intención (agregó que ni siquiera su mamá la cuestiona tanto). Con eso, sentí que a lo mejor debo dejar de andar de curioso.

He llegado a creer también que realmente no había una atracción de su parte y se portaba así sólo porque buscaba atención (es irónico, debido a que tiene novio y vive con su familia). Pensé que se hacía la difícil, pero estoy pensando que no es realmente así. Acepto que pensé que podría haber algo pasajero como una aventura, pero no sé si quiero seguir jugando. Lo que menos quiero es discutir con ella, y si realmente no le importara, no tendría por qué ser grosera conmigo o enojarse (vuelvo al tema de buscar atención).

Entonces, la cuestión: ¿Es buena idea hablar directamente con ella para poner límites y no permitir que siga siendo grosera conmigo? Además de comprobar si realmente había una atracción mutua y quitarme preocupaciones. El punto es que también ella no se niega del todo a toparse conmigo, aún y teniendo una mala actitud, y eso me confunde demasiado.
 
 


-