|
Al despertar ya no estabas en mi cama, ni yo en la tuya, estaba sola, te acababas de ir al , porque lo que pasó entre nosotros había sido un sueño.
Un sueño muy real.
He soñado contigo porque te vi el sábado después de seis meses, y no supe de qué hablarte. Me mirabas, te miraba. Te habría dicho mil cosas pero no rodeados de amigos, sigo esperando ese mensaje, ese momento en que podamos estar a solas, hablando tu y yo como antes.
Hace un rato te he echado tanto de menos que me ha venido un dolor a la boca del estómago, un dolor viendo una película donde los protagonistas tenían una relación como la nuestra, donde hacían locuras y se besaban por los parques como dos adolescentes.
Pero el dolor, más que por tu ausencia (que también) vino porque ahí no estaba sola.
Estaba con mi novio, al que quiero, pero eso no es suficiente para desprenderme de ti, no es suficiente para olvidar esas pequeñas cosas que a ti y a mi nos hacían felices.
Estoy triste aunque no debería estarlo, y él no sabe decirme las mismas cosas que me decías tu en los momentos malos.
Si no te hubiera visto el sábado y no me hubiera percatado de tu mirada (sabes que yo siempre hago todo por ti, me preocupo por ti, te ayudo en lo que puedo y después me siento culpable) no habría soñado contigo. Me atraes como un imán. Me da igual que estés hecho mierda, desgarbado, sudoroso, triste; te amaría hasta que mi corazón no pudiera más.
Y sin embargo tu decidiste un dia que debía dejar de hacerlo, que me dejabas, que te ibas... al principio no quería estar con nadie que no fuera contigo pero tampoco estar sola mientras tú estabas con otra.
Sabía que merecía ser feliz y de que tú estarías orgulloso de que lo fuera.
Lo que siento por ti es eso que duele, eso que a pesar de los años pasados, las vivencias pasadas, me hace llorar, me duele, me sigue doliendo el no poder evitar lo que siento, y no ser capaz de hacérselo saber a todo el mundo.
Yo quiero a mi novio, estoy cómoda con él, no me duele quererle ni tenerle a mi lado.
Con él me imagino una vida, contigo no puedo. Solo puedo imaginarnos caminando de madrugada por la ciudad.
El sábado, mi horóscopo decía "coincidirás en una fiesta con alguien que te ha querido mucho" y allí te presentarte tu, a pesar de que lo tenías muy complicado para ir y que no te encontrabas bien. Ahí estabas tu... mirándome de una forma especial, diferente.
Te amo, te sigo amando y temo que te amaré toda mi vida en silencio, que seguiré luchando por mi vida cómoda al lado de alguien que quiero y te dejaré pasar.
Mi único delito será amarte, y no habértelo hecho saber nunca desde aquel dia en que decidiste poner fin a lo nuestro.
Seguiré anhelando ese momento, tu y yo a solas, dejando las cosas claras.
|