|
Pienso que estaría mal si se lo propones de tal modo que pueda ilusionarse con algo más, porque ahí podrías hacer daño; si es que esta circunstancia es algo probable. Es decir, no dar pie a la ambigüedad, porque ten en cuenta que ha habido un rechazo previo. Sería necesario entonces tener claro desde el principio tanto lo que tú quieres como lo que la otra persona quiere. Tampoco sé cuáles fueron las circunstancias anteriores al rechazo. Si esa persona solo quería una relación casual, o si más bien quería iniciar un conocerse, con visión de amistad o más allá; porque según esto la predisposición y la respuesta tras el rechazo puede ser muy diferente. Además de las peculiaridades de cada persona, que varían. Dependiendo de todo esto, y conociéndolo, además de los condicionantes que tú creas importantes, podrás dar mejores o peores pasos. En definitiva, tomar decisiones más o menos acertadas.
|