> Foros sobre otros temas > Off-Topic - Otros temas
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo 13-Sep-2025  
Usuario Experto
 
Registrado el: 01-January-1970
Mensajes: 481
Agradecimientos recibidos: 32
Acabo de leer este artículo de una fuente https://opiniondeclase.wordpress.com...tado-fascista/ que desde mi punto de vista, artículo que leo, me parece que es manipulación de la memoria histórica. Curiosamente la perspectiva de opinión del artículo es aparentemente la de un cubano: y argumenta con muchos errores, por qué "España es un Estado fascista". Me gusta analizar este tipo de noticas y es por lo que me apetece matizar al respecto de sus puntos de vista: algunas críticas son ciertas, y otras son exageradas y en este hilo me gustaría separar lo real de lo que no es:

Sí, España arrastra cosas del franquismo. Leyes que tardaron décadas en cambiar, jueces que venían de esa época, víctimas que aún no tienen justicia… no lo podemos negar.

Pero de ahí a decir que España es un Estado fascista… hay un mundo de diferencia. Tenemos elecciones libres, Constitución votada por el pueblo, separación de poderes… España es una democracia, imperfecta, pero democracia.

Ahora, ojo!... no todo es perfecto. La memoria histórica sigue incompleta, hay desaparecidos que siguen sin justicia y algunos casos judiciales muestran que todavía queda camino para la independencia real del sistema.


La forma correcta de verlo es está reconocer lo que falla, exigir cambios, pero sin exagerar ni etiquetar a todo el país como algo que no es. Criticar no es insultar, es querer mejorar.

Claro que tenemos deudas históricas y fallos presentes. Pero también avances e instituciones que nos separan totalmente de un Estado fascista. La clave, creo que está en la perspectiva y exigencia constante.

No se trata de idealizar ni de dramatizar. Se trata de ser críticos y pacientes. La historia no se borra, pero se puede aprender de ella… y construir un país un poco más justo cada día.


En definitiva, la transición por supuesto que trajo a la democracia. Pero la democracia no es un regalo: se defiende, se critica y se mejora cada día. Y eso empieza por no olvidar de dónde venimos y no volver a cometer los mismos errores que la Historia, constantemente nos está recordando y críticamente tantas veces, volvemos a utilizarla para argumentar situaciones políticas y sociales que no construyen y sí separan.
 
 


-