|
Vivimos siempre rodeados de gente, de ruido, de opiniones… y muchas veces ni escuchamos lo que sentimos de verdad. Entre tareas, mensajes, compromisos y conversaciones, casi nunca hay un momento para mirarnos a nosotr@s mism@s.
Si bien..,conocerse implica enfrentar lo que da miedo, aceptar lo que nos duele y reconocer lo que nos hace felices y eso nadie más puede hacerlo por nosotr@s. La soledad, aunque sea un rato, nos deja escuchar nuestra propia voz, entender lo que queremos y lo que necesitamos. Sin esos momentos, quizá solo estamos viviendo para los demás y no para nosotr@s.
¿Se puede realmente conocerse a un@ mism@ sin pasar tiempo a solas, aunque sea un rato de muy de vez en cuando?.
|