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Después de meses de soledad en los que esperaba a alguien que nunca llego,me surgio ir a un evento en una discoteca.
Lo típico,conoci un muchacho que me gustaba bastante y aparentemente congeniamos.Eso fue un sábado por la noche.
Intercambiamos números y al dia siguiente fuimos a tomar un café.Todo parecía normal.
A mitad de semana me llama y me propone encontrarnos en la discoteca en la cual nos conocimos.Todo parecía ir bien.
Cuando llega el sábado y voy a la discoteca,me recibe muy amablemente y conversamos por un rato.Despues me dice que vino con un amigo que llego de otra ciudad y debe estar con el,ya que este amigo no conoce a nadie.
Pasan mas de dos horas y recién allí vuelve a aparecer.
Hablamos un rato y ya casi era la hora de cierre de la discoteca.Al despedirnos prometio llamarme a la tarde,cosa que no hizo.
De hecho,jamas volvió a llamar.
Lo que mas me duele es esa estrategia tan ruin para cortar la relación.
¿No hubiese sido mucho menos humillante no invitarme a la discoteca?
¿Por que tanto sadismo de hacerme ir para luego alejarse?
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