> Foros de Temas de Amor > Foro General sobre Amor
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo 21-Feb-2015  
Usuario Experto
Avatar de Danteojos
 
Registrado el: 11-September-2014
Mensajes: 5.103
Agradecimientos recibidos: 2353
Hay quien sostiene que sí, que el amor es una emoción que, aun con esfuerzo, puede controlarse mediante la voluntad, hasta el punto de decidir uno mismo si se enamora o no, e incluso de quién enamorarse y de quién no hacerlo.

Yo pienso más bien lo contrario, esto es, que el amor es una especie de incendio que se alza de improviso y lo arrasa todo, sin que frente a su empuje pueda oponerse apenas resistencia, salvo bajar los brazos y dejarte arder entre sus impetuosas llamaradas.

Otra cosa sería estar más o menos receptivo al amor, más o menos dispuesto a sentir las saetas de Cupido clavarse en el corazón, no en vano hay quienes se visten con recias armaduras y se protegen con sólidos paveses, lo que en cierto modo inactiva el proceso químico del que brota el deseo y, en consecuencia, hace más complicado que las flechas alcancen su objetivo. Pero hasta estos últimos pueden perfectamente quemarse en el fuego del amor, incluso por mucho que se empeñen en echar cubos de agua fría para apagar sus omnipotentes llamas.

Y es que el amor brota de los mismos campos donde germina el deseo, resultando que el deseo es en sí mismo algo imposible de controlar. Uno puede controlar lo que va a hacer o lo que no va a hacer, pero es imposible controlar lo que se desea, pues se trata de algo instintivo, algo interno a uno mismo. Ya lo dijo el propio Nietzsche: “en última instancia lo que amamos es nuestro deseo, no lo deseado”. ¿Y cómo va nadie a controlar aquello que es interno a él? Podrá a lo sumo desecharlo, decidir no materializar ese sentimiento y sufrir por tanto la abstinencia, pero no dejará por ello de sentirlo en las entrañas.
 
 


-