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Hola! Quería compartir un poco mi historia porque me tiene dándole vueltas últimamente.
Llevo 6 meses con mi novio y la verdad es que estoy súper bien con él. Estoy muy enamorada y nos llevamos genial, aunque sí es cierto que somos diferentes en algunas cosas. Él, por ejemplo, es más dependiente, más sensible, más "cursi" por así decirlo. Y yo soy más independiente, más racional, y siempre he sido muy "anti-cursilerías". Antes de estar en pareja, ese tipo de cosas me daban mucho cringe.
El caso es que mi novio es muy detallista: me hace regalitos, me ha hecho un marco con fotos nuestras y un mensaje bonito, cosas muy ñoñas (que antes me habrían hecho reír o decir "por favor, qué vergüenza"). Y aunque sigo pensando "madre mía qué cursi", al mismo tiempo pienso "jo, qué mono que lo haga, qué bonito que se tome el tiempo para eso". Me enternece, aunque no sea algo que yo haría.
El otro día me contó que le había contado a una amiga suya lo que me estaba preparando como regalo de aniversario, y ella le dijo que era súper cursi. Él se quedó un poco chafado, y claro… me sentí mal porque en el fondo yo pienso algo parecido. Pero también me hizo reflexionar: ¿realmente me parece "cursi" porque lo es objetivamente, o porque tengo tan interiorizado que ese tipo de cosas me dan vergüenza ajena que ya no me permito disfrutarlas del todo?
A veces me entra como esa "lache" (vergüencilla interna), pero es que a la vez me parece muy bonito lo que hace. Me da ternura, y no quiero cortarle ese tipo de gestos, porque siento que vienen de un lugar muy sincero. No sé si a alguien más le pasa esto de tener un conflicto interno entre lo que una "cree que es cursi" y lo que realmente te hace ilusión cuando viene de alguien que te quiere.
¿A alguien más le pasa? ¿Cómo lo lleváis?
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