Algo quizá tonto y que no mencioné es que él llevaba una playera de un grupo que me gusta. Eso, su repentina forma de abordarme y sus respuestas poco comunes fue lo que me hizo sentir curiosidad por conocerlo, o al menos no ignorarlo.
Físicamente pues se veía normal, incluso bien (me refiero a sin problemas mentales aparentes).
"Al tipo lo sacaron hace poco del psiquiátrico y no se ha tomado la medicación".
Vale, vale, me inclino bastante a que más bien no es un tipo socialmente normal. Y eso me lleva a otra conclusión, que quizá yo también tengo algo de deschavetada, por fijarme casi siempre en personas "extrañas y raras" ( para los demás).
De todos modos esta experiencia me sigue causando curiosidad

y como historia para recordar. La mayoría de las personas más relevantes para mí o que hemos hecho amistad cercana han llegado a mi vida de una forma extraña, quizá ese fue otro factor para darle muchas vueltas a esto. Pero no se preocupen, andaré -siempre ando de hecho- con precaución.