|
Que estés hablando con el hombre que te interesa (y con más gente) y deslices el pie con disimulo hasta rozar el suyo y lo dejes ahí y él no aparte el pie en ningún momento.
Aparte de eso muchas veces he visto que me mira, me habla con educación y me sonríe. A veces también pone caras raras y me ha dado la impresión de que se pone nervioso cuando estoy cerca.
|