30-Jul-2025
|
|
|
Usuario Experto
Registrado el: 01-January-1970
Mensajes: 1.117
Agradecimientos recibidos: 104
|
No sé, hay veces que me rayo pensando en esto de los grupos de amigos. O sea, de verdad, cuántos lo son de verdad?. Y cuántos simplemente están ahí porque nadie quiere quedarse fuera?.
Porque sí, se hacen bromas, hay risas, hay fotos juntos, alguna que otra conversación disfrazada de profunda de vez en cuando… pero también hay mucho silencio incómodo, muchas cosas que no se dicen, muchos, como por ejemplo; "yo también pienso eso" que en realidad son "voy a asentir para no quedar mal". Y eso... cansa.
He visto gente mantenerse en grupos solo por no quedarse solos. Y lo entiendo, eh.?. A veces es más fácil fingir que estás bien acompañado, que asumir que estás solo entre gente. Porque lo otro, lo de salirse, también da miedo. Y si no hay nada más ahí fuera?, Y si nadie más te elige?.
Y claro, dentro del grupo, se van haciendo mini grupos. Bandos, alianzas. Gente que conecta más con unos que con otros. Que se apoyan, sí… pero también se usan un poco como salvavidas. Como: "tú y yo, mientras tanto, hasta que nos toque a nosotros estar fuera". Porque en el fondo, todos sabemos que si un día haces algo que no gusta al núcleo duro, igual te dejan de lado . Nadie lo dice así, pero se siente.
Y eso te va moldeando. Te cambia. Te callas cosas que antes habrías dicho. Te ríes por educación. Te tragas momentos incómodos como si no pasara nada. Te vuelves versión editada de ti mismo. Porque encajar cansa, pero quedarse fuera asusta más.
Y qué curioso que muchos de esos que parecen superseguros, que lo tienen todo bajo control dentro del grupo… son los que más miedo tienen a quedarse sin él. Por eso marcan territorio, por eso lideran sin que nadie los nombre. Porque lo que más les asusta es que el grupo siga sin ellos.
Y mientras tanto, tú ahí, sintiéndote un poco fuera de lugar, pero sin decirlo. Porque "bueno, son mis amigos", te repites!?. Aunque algo en ti se apague cada vez que sales con ellos.
¿Y sabes qué?, que eso no es amistad. Eso es necesidad. Compañía por miedo, no por cariño. Y eso no llena. Solo ocupa.
A veces, cuando por fin te alejas, entiendes muchas cosas. Que hay grupos que no te querían, solo te necesitaban para mantener su equilibrio. Que tú no eras realmente tú cuando estabas ahí. Que la incomodidad era tu forma de decirte: "esto no es para ti".
Y sí, al principio da vértigo. Pero después… uff. Respirar sin tener que actuar, sin tener que caer bien, sin tener que explicar lo que sientes como si fuera una negociación… eso vale mucho. Y te das cuenta de que no necesitas un grupo. Necesitas un par de personas (o incluso una) con las que puedas ser tú sin miedo. Y si no hay ninguna todavía, mejor estar solo que mal acompañado.
Y para quien se lo esté preguntando… sí, ya lo sé. Pero no te molestes en escribir, esta vez no estoy dejando espacio para respuestas.
Lo dejo a vuestra reflexión !.
|
|
|
|
31-Jul-2025
|
|
|
Guest
|
Yo he estado rodeado de gente a montones, desde cambiarme de instituto, universidad varias veces, hasta grupos de amigos de ir 40 a la discoteca juntos, llenar la discoteca prácticamente, vamos rodeado de muchísimos grupos y al final la conclusión es que sacas 1 amigo de media de cada grupo de aprox 50 personas y al final te quedas con ese 1.
Luego de ese "1 persona" con quien te llevas mejor, porque el resto es que ni te vuelve a contactar por muy bien que te llevaras, si pongamos has estado con 10 grupos y tenías unos 10 amigos (todo esto de media claro) vas perdiendo amigos con la edad y al final te quedan 3 de esos 10.
Más o menos esa cantidad acaban siendo tus amigos buenos. Estamos hablando igual de 3 personas de cada 500.
También, curiosamente, se da eso de los grupitos dentro del grupo y hasta de piques entre grupos.
|
|
|
|
01-Aug-2025
|
|
|
Guest
|
Si les tienes miedo a tus amigos, no son tus amigos. En mis grupos había valores que eran negociables, desde luego que me faltaran al respeto no era negociable así que pasaba olímpicamente de esa persona.
Lo de encajar porque sí, porque toca nunca fue lo mio. Y si ves mal la soledad, es porque prefieres que se rían de ti a reírte tú de ellos.
|
|
|
|
04-Aug-2025
|
|
|
Guest
|
Muchas veces mantenemos a gente con la que no estamos del todo cómodos para no quedarnos sin amigos porque como amigos de verdad que encajen contigo 100% y sean leales, auténticos, íntegros hay 1 de cada 1000, pues al final te juntas con gente que te incomoda en muchas cosas pero se lo pasas porque si no tendrías que estar conociendo amigos todo el tiempo de todos los que vas dejando atrás.
Eso de "si no encaja contigo busca otro" o "si tu pareja no te gusta déjala y busca otra que encaje contigo" es muy bonito en la teoría. La realidad es que si tuviera que buscar una persona que encajase conmigo al 100%, aparte de ligar con 100 mujeres mínimo de entrada, luego tendría que estar dejando relaciones a montones, pasar por 40 noviazgos nuevos y eso implica estar todo el día ligando, cosa que si, ligar mola pero no para estar todo el rato ligando para estar constantemente buscando una persona nueva que encaje contigo.
Ligar mola a cierta edad pero luego tienes otras prioridades, no tienes ganas de estar ligando toda la santa vida a ver si encuentras al unicornio.
|
|
|
|
09-Aug-2025
|
|
|
Usuario Experto
Registrado el: 21-July-2009
Mensajes: 818
Agradecimientos recibidos: 10
|
Cita:
Iniciado por Reina_Corazones
No sé, hay veces que me rayo pensando en esto de los grupos de amigos. O sea, de verdad, cuántos lo son de verdad?. Y cuántos simplemente están ahí porque nadie quiere quedarse fuera?.
Porque sí, se hacen bromas, hay risas, hay fotos juntos, alguna que otra conversación disfrazada de profunda de vez en cuando… pero también hay mucho silencio incómodo, muchas cosas que no se dicen, muchos, como por ejemplo; "yo también pienso eso" que en realidad son "voy a asentir para no quedar mal". Y eso... cansa.
He visto gente mantenerse en grupos solo por no quedarse solos. Y lo entiendo, eh.?. A veces es más fácil fingir que estás bien acompañado, que asumir que estás solo entre gente. Porque lo otro, lo de salirse, también da miedo. Y si no hay nada más ahí fuera?, Y si nadie más te elige?.
Y claro, dentro del grupo, se van haciendo mini grupos. Bandos, alianzas. Gente que conecta más con unos que con otros. Que se apoyan, sí… pero también se usan un poco como salvavidas. Como: "tú y yo, mientras tanto, hasta que nos toque a nosotros estar fuera". Porque en el fondo, todos sabemos que si un día haces algo que no gusta al núcleo duro, igual te dejan de lado . Nadie lo dice así, pero se siente.
Y eso te va moldeando. Te cambia. Te callas cosas que antes habrías dicho. Te ríes por educación. Te tragas momentos incómodos como si no pasara nada. Te vuelves versión editada de ti mismo. Porque encajar cansa, pero quedarse fuera asusta más.
Y qué curioso que muchos de esos que parecen superseguros, que lo tienen todo bajo control dentro del grupo… son los que más miedo tienen a quedarse sin él. Por eso marcan territorio, por eso lideran sin que nadie los nombre. Porque lo que más les asusta es que el grupo siga sin ellos.
Y mientras tanto, tú ahí, sintiéndote un poco fuera de lugar, pero sin decirlo. Porque "bueno, son mis amigos", te repites!?. Aunque algo en ti se apague cada vez que sales con ellos.
¿Y sabes qué?, que eso no es amistad. Eso es necesidad. Compañía por miedo, no por cariño. Y eso no llena. Solo ocupa.
A veces, cuando por fin te alejas, entiendes muchas cosas. Que hay grupos que no te querían, solo te necesitaban para mantener su equilibrio. Que tú no eras realmente tú cuando estabas ahí. Que la incomodidad era tu forma de decirte: "esto no es para ti".
Y sí, al principio da vértigo. Pero después… uff. Respirar sin tener que actuar, sin tener que caer bien, sin tener que explicar lo que sientes como si fuera una negociación… eso vale mucho. Y te das cuenta de que no necesitas un grupo. Necesitas un par de personas (o incluso una) con las que puedas ser tú sin miedo. Y si no hay ninguna todavía, mejor estar solo que mal acompañado.
Y para quien se lo esté preguntando… sí, ya lo sé. Pero no te molestes en escribir, esta vez no estoy dejando espacio para respuestas.
Lo dejo a vuestra reflexión !. 
|
,+100  . Aunque la soledad es jodida, los 'grupos" con falsa amistad sin lo peor.
Otra cosa es que tengas que relacionarte con gente con la que no compartes nada por alguna actividad de los hijos, eso es pero otro hilo...
Muy buena reflexión.
Un saludo
|
|
|
|
09-Aug-2025
|
|
|
Usuario Experto
Registrado el: 10-November-2015
Mensajes: 9.478
Agradecimientos recibidos: 4804
|
Vamos a disertar un poco sobre el gran teatro social en el que vivimos.
Puedo afirmar que yo no me fio completamente de nadie, por supuesto hay gente en la que confío bastante, que tengo dos amigas con las que me dejo poco en el tintero, pero contarlo todo, creo que te hace estar desnuda ante los demás y encima ya saben por donde atacar cuando las cosas se ponen feas.
Digamos con sinceridad que en la única persona en la que confiaba era mi padre, así que su fallecimiento me dejó bastante jodida, aparte de muy sola para todo.
Los grupos: El único que me parece interesante es el formado por los compis del instituto, hay mucha gente maja ahí, no todos, pero si la mayoría, digamos que con ellos soy bastante yo, apenas uso filtros.
Otro grupo que me importa es el de los pintores, nos juntamos de vez en cuando y hablamos de nuestra gran pasión, pero la verdad es que de lo demás no hablamos casi nada, con ellos soy la pintora, pero yo soy mucho más que una persona que pinta.
Los demás grupos me dan un poco igual, para que mentir aquí también.
El gran teatro social, me repugna, esos que creen saber sobre ti y en cuanto te giras te ponen a caer de un burro, los que te vienen con halagos y diciéndote lo guapa que eres, cuando esperan que les hagas algún favor y después te enteras que les caes peor que un jarra de agua fría en enero.
A mi me costó aprobar las oposiciones de magisterio, todos los años mis vecin@s, prim@s, ti@s, parientes más o menos lejanos, y algún cura despistado me preguntaban que como había quedado. Yo abatida les decía que había vuelto a suspender en el último examen, y ellos (tod@s) me decían; " Pobre Eli, el próximo año otra vez a volver a empezar"
Hasta que aprobé, el séptimo año aprobé, al tercer año de presentarme me quedé muy bien situada y empecé a trabajar, así que los otros cuatro años tuve que estudiar y trabajar. Como decía, aprobé y sabéis cuanto gente me preguntó que qué tal?
Nadie.
Ni vecinos, ni primos, ni tíos, ni parientes, ni ningún cura despistado me preguntó nada aquel año.
Imagino que al salir en el periódico en la lista de aprobados, porque entonces salían las listas publicadas en un periódico y luego en el Boletín Oficial del Estado, se enteraron y por eso ya no me dijeron nada.
Mi lema es vive y deja vivir.
|
|
|
|
|