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Antiguo 21-May-2013  
Usuario Experto
 
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A propósito del tema de ayer,(http://www.foroamor.com/indiferencia...el-amor-86398/) y ante la inexplicable confusión de algunos usuarios, me gustaría aclarar el asunto del hartazgo, tal como lo veo yo.

El hartazgo, a diferencia de la indiferencia, puede tener muchísimas causas. Puede decirse que te hartas de verle siempre la cara a la misma persona, que te hartas de hacer siempre las mismas cosas, que te hartas de vivir en la misma casa, que te hartas de experimentar siempre las mismas situaciones, (aunque a esto, más que hartazgo, prefiero llamarle aburrimiento) que te hartas de sus manías, de sus reproches, de sus sinsabores, de sus voluntos, de sus gilipolleces, hasta de su hartazgo te puedes hartar… te puedes hartar incluso hasta de la gente, y hasta de la vida te puedes hartar… en fin, que nos podemos hartar de muchas cosas.

Pero en cualquier caso, lo importante es que estas HARTO. Luego aquí, ya hay ciertos sentimientos, o sensaciones, como el empacho, el embotamiento, el hastío, desbordamiento, cansancio, enojo, fatiga, fastidio… Luego, estaremos de acuerdo en que el hartazgo lleva una carga emocional importante, incluso a veces contradictoria, lo que no pocas veces nos puede llevar a sufrir la gran paradoja humana: el quiero y no puedo, ni contigo ni sin ti, el verdadero amor imposible.

Dicho esto, estaremos de acuerdo también, en que hartazgo e indiferencia se parecen entre si como un huevo y una castaña. En la indiferencia sólo hay vacío, la nada absoluta. Es una ausencia total de sentimiento y de emociones. Ni amor ni odio, ni simpatía ni tirria, ni frío ni calor… nada. Es simple y llanamente la nada. Mortalmente desoladora. Sea real o aparente, en ambos casos produce el mismo dolor y la misma impotencia, algo así como intentar derribar un muro a cabezazos, y no parar hasta abrirte la cabeza, aunque en el segundo caso se haga con el fin de mortificar, o castigar…, pero en este caso, lo que te lleva a infligir este castigo a otro es como poco un afán de venganza, o simplemente odio o aborrecimiento, y, en casos más perversos, hasta un cierto goce por la confusión o sufrimiento ajeno, por lo tanto, ya hay algo, hay un móvil, un fin, un sentimiento… hay un algo, por muy bajo, odioso y despreciable que nos parezca,.

Sin embargo, el origen y el fin del hartazgo, no es otra cosa que el derramamiento de una sola gota más en el colmado vaso de la paciencia, y las emociones que produce entre quienes lo sufren activa o pasivamente, también son diferentes.

Mientras que cuando una persona nos castiga repentina y caprichosamente con su indiferencia, nos produce sentimientos de confusión, zozobra, angustia, impotencia, inseguridad, también hartazgo, oye, y, en casos muy extremos, desesperación, cuando una persona nos hace saber, con palabras y hechos, que se ha hartado merecidamente de nosotros, sentiremos un hondo pesar en nuestra conciencia (si la tenemos, claro, no vale pedir perdón con la boca chica y sin el verdadero convencimiento de que esa persona se ha podido sentir ofendida por lo que hicimos, aunque para nosotros sea una soberana tontería o niñería) incluso trataremos por todos los medios de remediar el mal o los males causados…

Si se harta inmerecidamente, sin venir a cuento, de la noche a la mañana, a lo que yo llamo aburrimiento como digo más arriba, (que también puede ser, porque hay gente que se aburre muy pronto de todos o de todo), simplemente nos sentiremos decepcionados y algo tristes, pero eso depende de lo hondo que esa persona haya calado en nuestra alma.

En cualquier caso, el hartazgo, hablo del merecido, el legítimo y el bien considerado, no es otra cosa que una rendición. Una rendición por agotamiento. El cansancio por una brega inútil que no tiene sentido ni lleva a ninguna parte. Esa sensación de que algo se ha llevado tu tiempo, tu ilusión y tu energía para nada.

Es el desaliento y la desmotivación en la lucha por una causa perdida.

Espero que os haya aclarado algo.

Saludos.
 
 


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