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Hoy he visto al gato pardo, así lo llamo yo...
Resulta que está solo, así que me he alegrado. Merece estar solo porque no sabe estar con nadie, y vuelvo a decirlo, me he alegrado.
Necesitaba decirlo, necesitaba gritarlo, pero no sabía a quién, ni si quiera sabía el por qué. Además, nadie a mi alrededor lo entendería, y menos ahora después de tanto tiempo cuando en teoría ya no importa. Sin embargo, he deseado tantas veces que le fuera mal... que pagara mi daño con más daño... Así que me he alegrado ¿me hace ser eso mala persona?
Lo sé, aún me duele, creía que ya no dolía pero no es cierto, sigue dentro de mí aunque de otra forma, como si un pedacito de aquella historia se hubiera quedado en ese pasado, ajeno a todos mis presentes, y de pronto fluyera. Y eso que sé que a él no lo quise tanto como después he querido a otros y como ahora quiero, pero solo él fue capaz de hacerme tanto daño.
Hoy, después de verlo, me doy cuenta de que me duele la nostalgia, me duelen las historias que imaginé, me duele el engaño y la trampa... ¿sé borra alguna vez la culpa? Quizá cuando un corazón se rompe nunca llega a repararse del todo, aunque después vuelva a enamorarse...
Necesitaba dejar este sentimiento en alguna parte, y sé que mi querido foro es el lugar adecuado. Seguro que muchos me entienden.
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