Fuente: http://vozpopuli.com/actualidad/6556...sinos-en-serie
Una vez más, la realidad supera a la ficción con casos de mujeres que se enamoran de criminales, psicópatas cuyas víctimas son, en su mayoría, féminas. La psicóloga forense, Lydia Brea, nos ayuda a arrojar algo de luz sobre este hecho.
Se trata de uno más de los enigmas de la mente humana de la que tan poco se conoce. Mujeres que se declaran enamoradas de criminales, psicópatas y asesinos. Les mandan kilos de cartas y regalos a la cárcel. Se agolpan en las salas de los juzgados, donde declara el sujeto al que admiran para ponerle ojitos, coquetear con él por los pasillos, o intentar cruzar con él una mirada o un roce, sólo impedidas por los guardas que custodian al acusado. Sobre por qué se desarrolla este comportamiento existen distintas explicaciones. Tras consultar a la psicóloga forense Lydia Brea, se han simplificado en tres -debido a la complejidad que entraña el tema-, los perfiles de mujeres que pueden llegar a enamorarse de un asesino.
Richard Ramírez
Se llegó a casar en prisión con una de sus múltiples “fans”, que le había escrito más de 75 cartas. Como en otros casos, la sala donde se celebraban sus vistas judiciales se llenaba de jóvenes con la ilusión de, al menos, cruzar una mirada con su amor platónico. Ramírez fue rebautizado como “el acechador nocturno”, por su forma de actuar: era un sádico que atacaba cuando la víctima estaba durmiendo. Solía lucir símbolos satánicos dibujados en las manos y mataba de una forma macabra. Asesinó a 14 mujeres. Terminó muriendo en la cárcel, tras esperar durante 23 años en el corredor de la muerte a su ejecución