|
Ese enamoramiento, que cuando se siente uno flota. La vida se vuelve mucho más bonita, se tienen ilusiones y fuerza de voluntad extras. Parecía que nunca te iba a pasar a ti porque no creías en ello, pero de repente te inundan los sentimientos protectores hacia ese maravilloso ser. Estás lleno/a de agradecimiento por al menos, haber podido conocer a la otra persona.
No importa nada de lo superficial; incluso si no hubiera remedio, uno/a se iría a vivir debajo de un puente a cambio de seguir con esa persona de la que se está enamorado/a. ¿Habéis tenido el dulce placer de vivirlo?
|