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Usuario Experto
Registrado el: 23-October-2011
Ubicación: En las Highlands, tratando de llegar a Francia
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Soy un hombre de 35 años, ya un abuelete como quien dice. En mis años he tenido ocasión de sentarme y en mis ratos libres, de asueto, plantearme inquietantes cuestiones referentes a la esencia de las cosas, el mecanismo que mueve los hilos de nuestras existencias y la naturaleza última de todo lo que entendemos por el mundo, sus esencias y sus consecuencias.
El amor es un elemento que ha centrado mi interés en numerosas ocasiones y después de tanta reflexión debo admitir que aún no he llegado a desentrañar su esencia, pero que, igual que el viento, que no podemos tocarlo ni verlo, lo sentimos, por lo que sabemos, sin duda, que existe.
El amor y las personas es el título de este post que pretende dejar constancia de mis pensamientos e inquietudes. Sé que todo lo que escribo es bueno, y que Sherlock como detective no se ganaría la vida, pero así son las cosas. No es mía la culpa de que no me parieran artista, así que no esperéis de mí obras capaces de epataros.
Todos nos enamoramos alguna vez: unos de nuestra vecina, otras, de su profesor de sociales (no sé qué tienen las sociales de eróticas pero me alegra que el gremio tenga tan buena aceptación y sea un éxito de crítica y de público, femenino sobre todo); pero todos nos enamoramos y en este foro lo vemos cada día.
Estaba yo la otra tarde comiéndome un bocadillo de jamón con tomate, que yo me acuerdo que estaba muy bueno, cuando empecé a pensar en lo guay que estaría masturbarme en ese momento: merendola y paja, un lujo, señoras. Lo que no pudo ser, porque se come o se pajea uno, pero las dos cosas a la vez no. Hubiese preferido escribir o se come o se fol·la, pero un servidor de eso, poco o nada. Cosas que pasan.
Bueno, estaba yo con mi suculento bocadillo de jamón y he aquí que empecé a pensar en si enamorarse es bueno o es malo. Si te enamoras piensas cosas buenas del ser del que estás enamorado. De tí hacia ese ser sólo saldrán cosas buenas, buenos actos y mejores intenciones. Volcarás en él o ella todas tus atenciones y no escatimarás en esfuerzos o sacrificios para lograr su bienestar. En definitiva el amor nos vuelve esencialmente buenos.
¿Pero que ocurre cuando no somos correspondidos? ¿Qué pasa cuando la relación se rompe? Que empezamos a sentir cosas negativas hacia el ser amado. Ya no es bueno, nos ha hecho daño y nosotros también nos volvemos malos, con lo que podemos resolver que el amor, al final, nos envilece.
Si el amor nos hace buenos pero al final nos vuelve ruines, ¿es bueno o es malo?
Alguien dijo, uno que le dio por escribir un libro que no sirve para nada hace mucho tiempo, el discurso del método creo que lo tituló, que el hombre es en esencia un ser que no es ni bueno ni malo, negando la naturaleza voluble del ser humano, es la experiencia la que escribe en nuestros seres como si de una tabla encerada se tratase, con cincel afilado y al final según sean estas vivencias se decantará nuestra naturaleza hacia el bien o hacia el mal. la cuestión es que Descartes no era precisamente un empirista y quizás se le olvidó señalar que el hombre tiene ante todo la capacidad de escoger según las circunstancias y el dictado de sus intereses. Perece mentira que algo tan evidente, que ya vieron Erasmo y Lutero en el siglo XVI se le pasase al bueno de René. Solo que a Descartes no se le pasó nada, él simplemente hablaba de la Razón, y la Razón no sabe de experiencias humanas.
Volvamos al amor. ¿es el amor bueno? ¿era mi bocata de jamón bueno? ¿estáis enamorados? ¿me casaré con la bromista miseriosa? Misterio, intriga y dolor de barriga.
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